Pandemia

Santa Fe: en apenas cinco días perdió a la madre y al padre por coronavirus

Hasta el 31 de agosto gozaban de buena salud, al cuidado estricto de la familia. Verónica, la hija, cuenta la historia

Martes 22 de Septiembre de 2020

Tener que despedir a un ser querido, sobre todo a una madre o un padre, es un hecho doloroso. Pero perder a los dos en apenas cinco días supera la capacidad de entendimiento. Sobre todo si hasta hace menos de un mes estaban sin signos de enfermedades, hasta que apareció el coronavirus y terminó con sus vidas. Es lo que hoy siente Verónica Carignano, una vecina de Santa Fe, que un sábado perdió a su papá por este virus, y al jueves siguiente sufrió la partida de su mamá, víctima de la misma pandemia. Con la imagen de ambos todavía vívida, y sin poder explicar cómo pasó, Verónica cuenta la historia, de las tantas que se esconden detrás de las cifras que muestran los partes diarios.

Los Carignano eran una familia unida. Verónica tiene dos hermanas, Marta y Patricia. Hasta el 31 de agosto, y aunque ya eran ancianos (Antonio tenía 90 años, Belkis Zulema, 86), los padres gozaban de buena salud.

Cuando irrumpió el Covid-19 y comenzó la etapa de aislamiento social, preventivo y obligatorio, tomaron todos los recaudos para cuidar a los padres, que no salían a la calle. Una de las hijas aún vivía con ellos. Tenían pactada una llamada diaria para poder hablar con las otras hijas y los nietos, y así mantenerse conectados. “Era el clásico de todas las tardes”, recordó la mujer en comunicación con la emisora LT10 de la ciudad de Santa Fe.

“Un domingo mi mamá nos contó que le dolían las piernas, el martes ya no podía caminar. Llamamos a urgencias, tenía apenas un poquito de fiebre. Se activaron todos los protocolos. El primer hisopado dio negativo, tal es así que yo entré a verla, estuve con ella, quiso hacer la llamada familiar, les dijo a todos que los quería. El viernes siguiente le hicieron otro hisopado que dio positivo”, rememoró. Para ese momento, ya la habían tenido que intubar.

Después le tocó al padre. El test le dio positivo y prefirieron que transitara la enfermedad en su casa, con su hija, “ahí se iba a sentir bien y cuidado”. Pero un día se descompensó y lo internaron.

Durante todo ese proceso, los posteos de la hija fueron constantes: “¡Vamos que los necesito! Pongan fuerzas por favor. No lo puedo creer”, publicaba en su muro de Facebook el 7 de septiembre.

“El sábado 12 se descompensó mi papá y se murió por la tarde”, contó. Lo peor fue que, con el dolor a flor de piel, seguía esperando el parte de la mamá. “El jueves 17 de septiembre ella también falleció”, siguió. En cinco días perdió a ambos.

La mujer entiende ahora el sentido de los velorios. “Es ese momento en que podés ver al ser querido, decirle cuánto lo querés y darle el adiós. Ellos tenían cocherías distintas. “Con mí papá pudimos entrar un ratito, a mi mamá ni siquiera la pude ver. La llevaron directamente a cremar”, dijo.

Pero no fue lo único que comprendió, porque sufrió la historia detrás de los números. “Hoy los quiero contar para todos los que dicen que el virus no existe, es mentira. Yo tenía a mis papás, si a los dos, con una vida totalmente normal, con todos los cuidados para que ellos no se contagiaran y que estuvieran bien. No sabemos cómo, porque no encontramos explicación, mis papás se contagiaron, estuvieron internados, la lucharon, terriblemente la lucharon. Y con cinco días de diferencia se fueron los dos”, explicó Verónica.

“Es muy triste la muerte de uno, no se pueden imaginar lo que es la de los dos, de tu mamá y tu papá. No pudimos despedirlos, no pudimos darle un último beso, no pudimos nada” posteó.

Y pidió a todos “que se cuiden, que tomen conciencia de que esto nos puede pasar a todos. Si no se cuidan por ustedes, háganlo por la persona que tienen al lado, que seguramente deben querer mucho”.

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