Un hombre de 26 años y otro de 66 acusados de abusar sexualmente de una niña en la ciudad de Rafaela quedaron en prisión preventiva sin plazos. Así lo dispuso el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Javier Bottero, al hacer lugar al pedido de la fiscal de la causa, Gabriela Lema, en el marco de las audiencias desarrolladas en los tribunales rafaelinos.
"El magistrado consideró que, en virtud de las evidencias reunidas, hay probabilidad cierta de que los imputados hayan cometido el hecho que se les atribuyó", precisó la funcionaria del Ministerio Público de la Acusación (MPA). Y en esa misma línea, explicó que el magistrado además "contempló que si los investigados son condenados, se les impondrán penas de cumplimiento efectivo".
Asimismo, Lema señaló que "para ordenar las privaciones de la libertad (también) se evaluaron los riesgos procesales". Al respecto, afirmó que "dado que la víctima aún no fue entrevistada en cámara Gesell y ambos imputados conocen los lugares que ella y sus allegados frecuentan, había altas posibilidades de entorpecimiento probatorio".
Y en relación al peligro de fuga, manifestó que "el juez tuvo en cuenta la falta de arraigo del hombre de 26 años (identificado con las iniciales A.R.B) y que el hombre de 63 (L.E.P) estuvo prófugo de la Justicia por varios días".
La representante del MPA detalló que "el hecho que investigamos fue cometido entre las 15.30 y 18.30 del domingo 31 de julio de este año en el asentamiento comúnmente denominado Villa Norte”.
"Los atacantes llevaron a cabo la conducta delictiva mientras estaban sentados junto a la niña en la vereda de la casa en la que vive", sostuvo Lema. Agregó que "vulneraron la integridad sexual de la víctima y, para que ella guardara silencio sobre su padecimiento, le prometieron regalarle dulces y útiles para la escuela".
La fiscal destacó que "si bien el abuso no fue con acceso carnal, tuvo entidad suficiente para alterar el libre y progresivo desarrollo de la sexualidad de la niña". En tal sentido, señaló que los imputados, a quienes se le endilga el delito de ser coautores de abuso sexual simple agravado, "actuaron en un contexto de violencia de género en el que se evidenció una clara desigualdad de poder entre ellos y la víctima".
Por último, la funcionaria judicial valoró que "la niña logró hablar con su abuelo sobre lo ocurrido", y mencionó que "de inmediato se radicó la denuncia que dio origen a la investigación".