Mariela Asselborn es una enfermera que trabaja en el Hospital José María Cullen, de la ciudad de Santa Fe. Los aplausos que suenan a lo largo y ancho del país cada noche, a las 21, son también para homenajearla. Con una excepción que la conmocionó: la de sus vecinos de su barrio en la ciudad de Santo Tomé, que en lugar de aplaudirla por su profesión la acosaron con mensajes amenazantes acusándola de exponerlos al riesgo de contagiarlos con coronavirus.
La supina ignorancia de los autores de la cobarde agresión (se pueden contagiar sin tener contacto alguno con un trabajador de la salud) hizo emerger un dato que las autoridades tratan de mensurar ahora que no llegó en el país el pico de contagios y víctimas: que las reacciones hostiles de los vecinos de Asselborn son demostrativas de que el miedo es el peor antídoto al Covid-19.
La desagradable situación vivida por la mujer, el sábado pasado, se conoció porque ella misma lo hizo público en redes sociales cuando encontró en la puerta de su casa pegado un papel dentro de un folio plástico con la siguiente amenaza: "Sabemos que sos enfermera, hija de p...? Váyanse del barrio vos y tu hija. Nos van a contagiar a todos. Vamos a juntar firmas". Ella había salido a pasear a su perro y al regresar no podía creer lo que veía.
Al día siguiente, y tras una primera denuncia pública, llegó otro mensaje, por lo que Asselborn optó por compartir los hechos en su perfil de Facebook.
"Esto se está desmadrando, me parece que ya se está yendo al carajo. Yo cumplo con mi trabajo, cumplo con el deber de cuidar a la persona sana y enferma, tengo ética, moral, y vocación de servicio (...). Pido al o los/as personas a las que les molesta mi profesión que dejen la cobardía de lado y me digan a un metro y medio de mí cuál es el problema, qué tienen conmigo. Hasta ayer me lo tomé como de quien viene y le resté importancia pero hoy ya me está empezando a molestar y voy a llevar esto a la justicia. Tendrán que ser citados uno por uno los vecinos a declarar. Estas son amenazas, a mi niña y a mí, y eso no lo voy a seguir tolerando", escribió en su posteo.
La enfermera también conversó con dos concejales del PRO de Santo Tomé, que enterados de su publicación se interesaron por el caso. Al otro día, se encontró con otro cartel que reiteraba las amenazas y le hacía saber que estaba siendo ayudada por políticos.
La reiteración de las amenazas no sólo la decidieron a formalizar una denuncia policial sino a tomar una determinación no querida y abandonó su casa, junto a su hija de 4 años.
"No soy la única enfermera y trabajador de la salud que fue amenazado en estos últimos días. No nos merecemos esto. Yo el domingo me fui con mi hija a dormir a lo de unos amigos porque tenía miedo. Duelen mucho estas amenazas a los que estamos en la primera trinchera contra el coronavirus", sostuvo ante la prensa, que se hizo eco una vez que se conoció su caso.
"Debo decir que pese a los miles de mensajes de apoyo que tuve, de gente que no conozco, después de que hice público el episodio, vivo con miedo. Miedo de que alguien me haga algo por mi trabajo, el que hago desde hace 18 años y con lo cual solvento todo lo que tengo. Pensé hasta en no volver a trabajar pero no sé hacer otra cosa", confió.
Defensoría del Pueblo
Luego se supo que hay otros casos parecidos en otras provincias. La Defensoría del Pueblo condenó el hecho, exigió a las autoridades que investiguen y puso a sus equipos profesionales a disposición para asistir a la mujer y su hija.
En la tarde del lunes, el Concejo Municipal de Santo Tomé manifestó su solidaridad con un mensaje publicado de manera oficial, en el que repudió el acto discriminatorio y se solidarizó con la enfermera.
"Agradecemos, nos solidarizamos y acompañamos a todo el personal de salud que trabaja día a día, arriesgando su propia integridad física y poniendo el cuerpo en la primera línea de atención para cuidar y brindar un servicio esencial a nuestra comunidad" indicaron desde el cuerpo legislativo.
"En tiempos en los que debe primar la solidaridad, la empatía y el trabajo colectivo, repudiamos todo gesto de discriminación y/o cualquier manifestación de violencia destinado a las/los trabajadores de la salud, a quienes les transmitimos todo nuestro apoyo y el mayor de los respetos" expresaron los concejales de la ciudad.