Un taxi y un BMW chocaron en la madrugada de ayer en Pellegrini y Juan Manuel de
Rosas. La violencia del impacto hizo que el vehículo particular parara recién a mitad de cuadra,
frente el cine Madre Cabrini. El taxi recibió el impacto en el lateral izquierdo y el chofer está
internado en el Hospital Clemente Alvarez (Heca) con pronóstico "muy reservado". El conductor del
BMW quedó detenido en la comisaría 1ª imputado de lesiones graves culposas y ayer se le practicaron
un test de alcoholuria y otro de alcoholemia ordenado por el juez correccional Nº3, Horacio
Benvenutto.
Eran casi las 3 de la mañana, todavía quedaban algunos
clientes en la heladería Yomo y otros tantos en el bar, ambos en la esquina norte. El semáforo
estaba en intermitente amarillo para los que circulaban por Pellegrini y en intermitente rojo para
los que venían por Juan Manuel de Rosas. Todo indica, según fuentes policiales, que el taxi cruzaba
Pellegrini cuando fue impactado por el BMW, que quedó "muy dañado en el frente", dijeron fuentes de
la investigación, que además indicaron que por las condiciones en que quedaron los vehículos, uno
de los dos circulaba a alta velocidad. "El choque fue en la esquina y el BMW quedó frente al cine
Madre Cabrini, que está a mitad de cuadra", agregó.
De hecho, los empleados de la heladería indicaron que "a
esa hora el semáforo siempre está en intermitente" y señalaron que a la madrugada "a la avenida la
usan hasta para correr picadas de motos". Una empleada contó que al momento del accidente aún había
un grupo de chicas sentadas en las mesas que están en la vereda, sobre Pellegrini. "Se vieron venir
los autos encima y dicen que les agarró un ataque de llanto terrible ante la situación",
indicó.
Tras la cirugía realizada en la zona
toráxica y abdominal, quedó internado en terapia intensiva con asistencia respiratoria mecánica y
anoche el pronóstico era "muy reservado".
En tanto, el conductor del BMW
(patente BFQ 183), un hombre de unos 40 años, quedó detenido en la comisaría 1ª imputado de
lesiones graves culposas. Durante la mañana, se le realizó un examen de alcoholuria (detecta la
presencia de alcohol en orina) y más tarde el magistrado ordenó un examen de alcoholemia.
Aunque fuentes de la investigación
indicaron que en las primeras horas de la mañana el hombre aún estaba "verborrágico", se reservó el
derecho de declarar en sede judicial.
Daniel Romano, el taxista de 23 años, se llevó la peor parte. El
director del Heca, Néstor Marchetti, detalló que el joven ingresó con "traumatismo de cráneo grave,
edema cerebral difuso, fractura de columna cervical, contusión toráxica con hematomas pulmonares,
hernia diafragmática, lesión en el vaso, hematoma retroperitoneal y fractura de pelvis".
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