Los programas de promoción de las carreras ligadas a las ingenierías lograron sumar alumnos a las aulas de las facultades donde se dictan estas carreras. Sin embargo, en la sede local de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), el crecimiento de la matrícula sin la creación de cargos ni inversión edilicia se transformó en un problema. Este jueves, los alumnos protestaron con un "ruidazo" en la puerta de la institución. Según advirtieron, muchas veces tienen que cursar materias sentados en el piso o fuera de las aulas.
En la Facultad Regional Rosario de la UTN se estudian las carreras de ingeniería civil, eléctrica, química, mecánica y de sistemas de información; además de tecnicaturas en diseño industrial, programación y ambiental. Es una universidad pública en la que aumentó el ingreso en los últimos años, sobre todo traccionado por los alumnos de la carrera de ingeniería en sistemas.
Y como el aumento del estudiantado no estuvo acompañado de inversión, cursar en la facultad resulta difícil. "Las aulas están sobrepobladas, con comisiones de 120 personas en salones donde apenas entran 40 personas", advirtió el vice presidente del centro de estudiantes, Franco Mengoni.
La situación, continuó, lleva a que muchos estudiantes cursen sentados en el piso o sigan la clase desde los pasillos, afuera de las aulas. "El ingreso de la carrera ingeniería en sistemas viene creciendo cada año, sin embargo no se crean comisiones nuevas, así como tampoco se generan nuevos cargos docentes. Esto es un problema que afecta tanto a estudiantes como a docentes, ya que varios docentes son pacientes de riesgo Covid y no quieren exponerse a dar clases en salones en estás condiciones", explicó el representante de la agrupación TAC.
La falta de espacios adecuados para el cursado es un problema que se arrastra desde antes de la suspensión de clases por la crisis sanitaria. Sin embargo, con el regreso a la actividad presencial se profundizaron los problemas.
"Nuestra facultad fue la que más tiempo estuvo cerrada, recién esta semana volvieron a cursar en las aulas los alumnos de 1º y 2º años de todas las carreras. Las autoridades de la facultad nos decían que la demora era para organizar todas estas cuestiones, pero cuando reanudamos el cursado nos encontramos con lo contrario", apuntó Mengoni.
Ruido
Los alumnos decidieron sacar el problema a la calle este jueves al mediodía, organizando un ruidazo. Con carteles que pedían "cursar en condiciones dignas" protestaron en la puerta de la facultad de Zeballos al 1300.
A la falta de salones adecuados, los alumnos sumaron la falta de calefacción en las aulas y el cierre de la cantina de la facultad que se prolonga desde hace años, impidiendo que los estudiantes puedan acceder a menús económicos.
La convocatoria advertía que "desde que arrancamos el cursado tenemos problemas por la falta de planificación y voluntad de las Autoridades para resolverlos: comisiones desbordadas con estudiantes en los pasillos, sin calefacción en las aulas y con el Bar cerrado hace 800 días".
Los futuros ingenieros señalaban que la protesta llegó después de juntar firmas en un petitorio que entregaron a las autoridades de la facultad, la presentación de proyectos alternativos y la difusión en las redes de los problemas. "Hasta le festejamos el no cumpleaños al comedor. Pero seguimos sin respuesta por parte de las autoridades, que tuvieron dos años para planificar nuestra vuelva a clases", se quejaron.