"En Rosario hay humo y nosotros tenemos fuego. Nadie miente, el problema existe
y hay que solucionarlo. Si el intendente quiere agotar todas las instancias institucionales para
hallar una solución, bienvenido", señaló ayer Eduardo Melchiori, el senador del PJ entrerriano que
impulsó la ley que prohíbe la quema de campos en las islas y que fue aprobada en la Legislatura de
la vecina provincia el miércoles por la noche.
La norma llegó en el epílogo de un día en el que los rosarinos directamente se
sofocaron. El fuego había invadido un vasto sector de la isla y las densas columnas de humo habían
tomado por asalto a la ciudad. Sin dudas, cuando los legisladores entrerrianos levantaron sus manos
y aprobaron la ley, de este lado del río hasta pareció una burla.
Pese a esto, Melchiori parece haber hecho causa común con Miguel Lifschitz y
había emprendido una cruzada contra el humo en su tierra. Del mismo signo político del partido que
gobierna Entre Ríos (el PJ), no le esquivó a las críticas y aclaró que si antes el gobierno de su
provincia "no hizo nada (con respecto a las quemas), es porque no tenía las facultades que ahora le
da esta ley", que le permitirá articular una solución integral.
Utilizando una metáfora médica, lanzó un tiro por elevación a su propios
gobernantes. "Si hay una enfermedad, no puedo crear hospitales, tengo que ver las causas y
prevenir. Cuando se contrató a 250 bomberos y rescatistas fue un gran avance, pero no se atacaba el
problema de fondo".
A renglón seguido, explicó que "sin esta ley, no se podía hacer nada contra el
fuego. Ahora se podrá planificar y descentralizar la gestión a través de bomberos y movimientos
ecologistas, sociedades intermedias, baqueanos, habitantes de la islas, expertos y entidades
privadas. Todos estarán bajo el ordenamiento de la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación",
enumeró.
Humo y fuego. Respecto a la amenaza de Lifschitz de avanzar en la denuncia que
hizo Rosario contra Entre Ríos en la Corte Suprema de la Nación, el legislador optó por hacer causa
común. "Estoy de acuerdo; que avance hasta donde quiere por los carriles institucionales. Acá nadie
miente, Rosario tiene humo y nosotros fuego. Todo sea por encontrar una solución a este problema",
indicó.
El senador destacó además que "ahora la intendencia de Victoria tendrá las
facultades para organizar el trabajo. Todo depende de la fuerza que le pongan los grupos de tareas
que se formen", aseguró.
Mientras tanto, el humo no da tregua y ahora el intendente Lifschitz convocó a
una gran marcha al puente a Victoria para exigir soluciones.
Claudio González
La Capital