Por sus logros en la investigación de las bacterias resistentes a antibióticos, Alejandro Vila fue incorporado a la Academia Americana de Microbiología. El rosarino, formado en la universidad pública, investigador del Conicet, profesor de la facultad de Ciencias Bioquímicas y director científico de la incubadora de la UNR, formará parte ahora a la organización de ciencias de la vida más grande y antigua del mundo, creada en 1899.
Vila es un investigador científico rosarino, reconocido a nivel mundial en el campo de las superbacterias (aquellas sobre las que no tienen efectos los antibióticos). Particularmente, su objeto de estudio es la resistencia bacteriana mediada por metalo-β-lactamasas (MBLs).
Vila es investigador superior del Conicet, profesor titular en la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), fue director del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario, donde actualmente trabaja, y es director científico de la incubadora de la UNR, un espacio que busca unir el mundo de la ciencia con el de los negocios para el desarrollo de proyectos de base científica-tecnológica.
La Academia Americana de Microbiología es una de las sociedades de ciencias biológicas más grandes del mundo. Su misión, según detalla en su web, es reconocer a los científicos por sus destacadas contribuciones a la microbiología y apoyar aquellas contribuciones que hacen un aporte significativo para avanzar en el campo de la microbiología.
Según se destacó desde el IBR, el instituto donde Vila desarrolla su trabajo, la incorporación del investigador a la institución científica es un gran honor y un reconocimiento a su destacada carrera científica. Es un logro significativo no solo para él, sino también para la comunidad científica en Argentina y a nivel internacional.
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Alejandro Vila, del IBR.
Foto: Sergio Toriggino / La Capital
El talón de Aquiles
La academia con sede en Washington reconoció la carrera de Vila y sus importantes contribuciones a la investigación de la resistencia bacteriana, que incluyen estudios en la estructura, función y evolución de las metalo-β-lactamasas, su impacto en la resistencia bacteriana, el diseño de inhibidores y su ciclo de vida dentro de las bacterias.
Estos trabajos pretenden identificar el talón de Aquiles de estas enzimas para detener su diseminación en la clínica. Las superbacterias son cepas de bacterias que se han vuelto resistentes a los antibióticos conocidos, incluidos muchas veces los más modernos.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en no mucho tiempo serán un verdadero problema para la población. En el año 2050 se producirán más muertes relacionadas con las superbacterias que por el cáncer y estas serán la principal causa de muerte en el planeta.
Sobre el IBR
Vila desarrolló gran parte de su tarea científica en el Instituto de Investigación en Biología Celular y Molecular (IBR), un organismo del Conicet y la UNR que tiene como misión la generación de investigación de excelencia en microbiología, biología de plantas y biomedicina. Además, se busca formar recursos humanos altamente capacitados y promover la transferencia de tecnología para impulsar el desarrollo económico y social del país.
El edificio del IBR está en el predio del Centro Científico Tecnológico Rosario, en 27 de Febrero y Esmeralda. Allí trabajan más de 200 personas, entre investigadores, becarios y especialistas, técnicos y administrativos. Además, el instituto ofrece diversas oportunidades de colaboración entre expertos de diferentes campos y con diferentes enfoques en la investigación, lo que permite desarrollar proyectos innovadores y de alto impacto.