En las próximas semanas, en el estacionamiento de La Florida se inaugurará una bajada pública para embarcaciones. Las obras forman parte de la nueva concesión de la guardería de embarcaciones a remo que funciona sobre el acceso norte al balneario y es una de las novedades que tendrá la playa municipal este verano. Durante la próxima semana se publicará el llamado para licitar los locales gastronómicos. Quieren que el lugar tenga también actividad nocturna.
Con las primeras altas temperaturas de octubre, las playas de la costanera norte vivieron un anticipo de la temporada que viene. Y mientras, alentados por el calor, los bañistas volvieron a acercarse a los balnearios; en las oficinas de la Municipalidad empezaron a apurar los proyectos para mejorar los servicios que ofrece el balneario.
A mediados de agosto se decidió renovar la adjudicación de la guardería de kayaks y piraguas que funciona sobre el acceso norte de La Florida. La concesión del lugar con capacidad de unos 2 mil metros cuadrados con capacidad para alojar a unas 800 embarcaciones había vencido el año pasado.
La firma Emprendimientos Náuticos tendrá a su cargo la gestión de la guardería un nuevo período. La concesión durará cinco años, con la posibilidad de prorrogar el contrato otros doce meses.
Según explicó el coordinador de Gabinete del municipio, Rogelio Biazzi, los adjudicatarios “ya pusieron en marcha las obras de mejoramiento del lugar que demandarán una inversión de 10 millones de pesos”.
El proyecto incluye un mejorado de las calles internas del estacionamiento, pero lo más importante es la construcción de una bajada de embarcaciones pública de hormigón, que favorecerá no sólo a dueños de lanchas o taxis náuticos, sino también habilitará un nuevo mirador al río.
Zona de trabajo
Una máquina vial trabajaba este viernes en el estacionamiento del balneario municipal con el objetivo de dejar la obra lista para inaugurar en quince días. La necesidad de contar con una bajada pública de lanchas forma parte de un largo reclamo del sector.
Hace diez años, la Cámara Náutica Región Rosario llevó al Concejo Municipal una propuesta para pidiendo la apertura de tres bajadas, una sobre la bajada Escauriza, cercana al estacionamiento de La Florida, otra sobre la desembocadura del arroyo Ludueña y la última sobre el Saladillo.
Según advirtieron, estos espacios permitirían paliar también la falta de lugares en guarderías o clubes de la costa. Con estas bajadas, los dueños de embarcaciones podrían guardarlas en garajes u otros espacios, llegar hasta el río con un trailer y salir a navegar.
Los dueños de paradores de la isla también demandaban un lugar donde hacer carga y descarga de mercaderías. Lo mismo que los mecánicos o personal que hace reparación de embarcaciones que no tenían forma de probarlas sin pasar por los muelles de un club o de una guardería.
La nueva bajada no será la única novedad de esta temporada. En las próximas semanas se abrirán los sobres para la compra de nuevas sombrillas y reposeras para el balneario La Florida. Y también está en trámite el alquiler de máquinas para nivelar suelos y refular la arena del sector de playas.
Biazzi confió además que en los primeros días de la semana próxima se publicará la licitación para la administración de tres de los cuatro locales gastronómicos que funcionan en el balneario “con el objetivo de que estén concesionados para fin de noviembre.
Se trata de un local gastronómico, un bar de playa que se encuentra sobre el acceso norte a La Florida, pegado a las canchas de voley. El local tienen un canon base de 90 mil pesos y se exige una inversión para condicionar el lugar: dotarlo de una pérgola para asegurar sombra a los comensales, un nuevo deck de madera, ampliación del depósito y algunas reformas en el área de cocina.
El segundo espacio a licitar es un minimercado de playa que sumó una barra para la venta de bebidas cerca de la ribera. El comercio tienen un canon de 210 mil pesos y demanda una inversión en las instalaciones exteriores y tareas de impermeabilización, pintura y mejora de los sanitarios del local.
La oferta se completa con el restaurante, con una carta de menús de verano, que funciona sobre el acceso sur, que también incluye un chiringuito más cercano a la playa. Este lugar tiene un canon base de 150 mil pesos y una exigencia de ampliar sanitarios y el depósito del local, pintar y mejorar el deck de madera y la pérgola existente sobre la arena.
Los tres comercios tienen un tiempo de concesión de cinco años, con la posibilidad de obtener una prórroga por otros doce meses.
También de noche
Desde el municipio se trabaja para que todos estos lugares ya estén en condiciones de empezar a trabajar en noviembre, antes del comienzo de la nueva temporada de verano.
La idea es también que los bares que están ubicados sobre los accesos a La Florida puedan sumar alguna actividad nocturna después del cierre de la playa.
“Los bares actualmente no abren cuando la playa está cerrada, se han realizado sólo algunos eventos. Pero la idea es que tengan una entrada independiente para que puedan funcionar de noche, después del cierre de la playa”, puntualizó el coordinador de gabinete municipal.
Así, la playa no sólo se podrá disfrutar de día, sino también después de la puesta del sol.