Cada generación tiene sus preferencias a la hora de festejar la unión con su pareja. Y en el caso de los veinteañeros o treintañeros, apuntan los que organizan eventos, la importancia de la fiesta vino a reemplazar el precepto del matrimonio. Así, la ceremonia en la iglesia, el vestido blanco y la familia cambiaron por un festejo más informal, con amigos y mucho baile.
Según Adrián Pavía, “se terminó eso de sentarse a comer entrada, plato principal y postre. Todo va hacia grandes recepciones, con un buen DJ y barra de tragos. Perdió importancia la comida, es importante la bebida y la música. Es como si estuvieras en un boliche”, comparó.
Antes, “se gastaba dinero en cosas que hoy ya no se tienen en cuenta, como el regalo de final de fiesta”, dice Pavía, para quien la palabra souvenir pasó de moda. También ha cambiado la mesa dulce, “porque el 90% de de las veces no se consume”, sostiene el wedding planner.
En su opinión, “los millenials están más relajados, perdieron el interés en la calidad de la comida. Antes si no ponías lomo no eras nadie, ahora no se le da importancia a esos ingredientes para darle status a la boda. Se busca que sea divertida sin tener que gastar mucho dinero”.
En cuanto a la cantidad de invitados, en promedio las bodas tienen entre 170 y 180 personas. No quedan muchas fiestas de 350 o 400 invitados, que cada vez son menos. Y ya no se invita más a la pareja, el novio o la novia invitan a sus amigas y amigos, sin acompañantes.
“Cuando se planifica una boda, a los novios les digo que la persona que les genere dudas no va en la lista de invitados, deben quedarse sólo con los que más quieren. Todo se piensa con el bolsillo, va hacia algo que sea pagable y no invitar por compromiso. También se terminaron los padres que pagan para que vayan sus conocidos”, apuntó Pavía.
La gente, según el especialista, “busca que tenga su propia impronta y marcar un ícono, porque están cansada de que todo sea predecible. Estamos en un punto de inflexión en donde cada fiesta tiene que ser tan creativa que marque tendencia a las próximas que vengan. Y tenés que tener el coraje para bancarte las críticas”, cerró.