La ciudad

Prisión preventiva por 45 días al acusado del asesinato de un taxista

El acto atribuido por la fiscal prevé perpetua. La defensa dijo que a esa hora estaba con amigos frente a un quiosco y que las cámaras lo probarán

Martes 23 de Abril de 2019

El chico de 19 años que fue detenido por el asesinato del taxista Mario Esusi, ocurrido la madrugada del jueves pasado, quedó imputado como coautor de homicidio criminis causa, que es el que se comete para asegurar un delito previo, en este caso el robo, y que contempla una pena de prisión perpetua. Aunque la acusación obtuvo en un plazo muy breve elementos sobre la responsabilidad posible del joven, entre ellas un reconocimiento positivo que lo señaló en la moto en la cual se movilizaban los tres agresores, en la audiencia quedó instalada una duda razonable sobre la participación del chico en el hecho. Su defensora sostuvo, con mucho énfasis, que el mismo testigo que lo señaló en la rueda de personas dijo haberlo visto, en el horario del crimen, en el club Unión Central, conocido como La Carpita, y que los contenidos de una cámara pública ya requeridos probarán tal cosa, por lo cual pidió su inmediata libertad.

El acusado, que aceptó declarar y contestar preguntas, dijo no tener que ver con el crimen. El juez Gustavo Pérez de Urrechu consideró que pese a la controversia entre acusación y defensa había motivos para imponer prisión preventiva de 45 días para Ignacio P., conocido en su barrio como "Nacho", mientras avance la producción de evidencias. Lo breve del plazo sugiere que hará falta afianzar más prueba para establecer si el chico intervino en el asesinato.

Caliente

La audiencia de ayer se dio con la temática de la violencia en el tope de un momento caliente. Mientras el juez entraba a la sala el gobernador Miguel Lifschitz planteaba a la prensa que algunos hechos reiterados en la ciudad son intencionales y provocados con la meta de influir en las elecciones del domingo próximo (ver página 3). En el Centro de Justicia Penal había taxistas llegados a esperar avances por el crimen de su colega. Los familiares de Esusi, que tenía 50 años, estaban en la audiencia. En el acceso al edificio unos 40 vecinos, amigos y familiares de Nacho, que no tenía antecedentes penales, sostenían con carteles que su arresto era la cacería de un perejil.

El crimen de Esusi ocurrió a la 1.30 del jueves pasado en Casilda y Formosa, en barrio Ludueña. Según expuso la fiscal Marisol Fabbro tres personas en una moto Honda Twister roja se le acercaron para robarle al verlo estacionado frente a una casa y uno de ellos disparó un balazo que le atravesó el brazo izquierdo y el tórax.

Momentos antes un joven que guardaba su moto, tras dejar en su casa a dos amigos a media cuadra, vio pasar a tres muchachos en una Twister roja y escuchó un disparo. Los dos jóvenes a los que el testigo había acercado a su casa declararon luego que los asaltantes en moto fueron hacia ellos a alta velocidad por lo cual corrieron a su casa y cerraron el portón. Cuando lo hacían uno les disparó. Aunque no logró herir a nadie la vaina quedó en la casa.

Cuando se comparó esta cápsula con la que mató al taxista se estableció que habían sido disparadas por la misma arma. Para Fabbro esa tentativa de robo y el homicidio del taxista están concatenados por ocurrir en el mismo lugar, de manera simultánea, con la misma pistola 9 milímetros y por testigos que en ambos casos ven una Twister roja o bordó. Para la fiscal el ataque al taxista fue inmediatamente después del fallido robo a los jóvenes. El joven que dejó a sus amigos en la casa fue el que reconoció a los que iban en la Twister roja. "Eran Julito, Nacho y Elías, que viven en la Cotar", sostuvo, según Fabbro. Con esos elementos luego se identificó la casa de Nacho que fue allanada. Allí se secuestró un arma calibre 22 y su teléfono.

"Tenemos un testigo que reconoce a las tres personas con nombre y coloca a Nacho arriba de la moto", dijo la fiscal, para quien el encadenamiento de los dos hechos está en que el testigo que nombró a los que iban en la moto también vio al taxi en su efímera marcha de una cuadra tras el tiro a su conductor. Los dos chicos que sufrieron el intento del robo y cerraron el portón también vieron una Twister con tres ocupantes un momento antes. Por esto la fiscal le imputó a Nacho la tentativa de robo, el homicidio del taxista y la tenencia ilegal del arma hallada en su casa.

Esquina con wifi

Aunque se trataba del mismo caso, la defensora Vanesa Vargas pareció contar un hecho distinto al hablar de Nacho. "No estaba ni en el lugar de la tentativa de robo ni en el trágico homicidio del taxista y tenemos evidencia fundante de eso", enfatizó. El chico había declarado que esa noche se juntó con cuatro amigos —"Gonzalo y su hermanito Martín, Maxi y Santiago"— frente a la casa de una mujer que les permite acceder a su conexión de wifi. "Siempre hacemos lo mismo, nos sentamos en una esquinita donde tenemos la contraseña y después vamos a Humberto Primo e Iguazú a tomar una gaseosa", dijo Nacho.

La defensora dio más pormenores. Dijo que la dueña de la conexión se llama Itatí y que los chicos estuvieron primero frente a su casa y luego en un kiosco tomando una gaseosa. "No estaba en el lugar del hecho en ese momento sino en una esquina conectado con sus amigos. Después fue a tomar una gaseosa, luego volvió a su casa y se fue a dormir. Hay prueba de eso. Puso a disposición su celular y pedimos con urgencia que se perite su teléfono. No tienen ningún tipo de antecedentes, conflicto ni denuncia. Vive con su familia, con sus padres, que son trabajadores no registrados, y está en el programa Nueva Oportunidad en el club La Carpita, donde aprende un oficio", detalló Vargas.

Entre los argumentos que expuso la abogada hay un testigo que le aseguró haber visto a Nacho fuera del escenario del crimen. "Dijo que es imposible que haya sido porque él estaba la madrugada del jueves en el «quiosco del Tenca», en Junín e Iguazú, tomando una gaseosa con otras personas. Nos dijo que él se fue a las 2 de la mañana y que a esa hora el acusado seguía allí". El ataque a Esusi fue a la 1.30.

La defensora agregó que frente al quiosco hay una cámara que filma de manera constante y circular por lo que tiene que haber captado a Nacho. También hay una cámara frente a la casa de la mujer que les permite usar wifi por lo que en ambos casos, confió Vargas, es posible probar que Nacho no estaba en la escena por la cual desde el sábado está preso. "Se puede seguir el recorrido a pie que hizo desde lo de Itatí hasta el quiosco del Tenca", dijo.

La fiscal recordó que llegó a la audiencia con testigos identificados, con entrevistas firmadas y evidencia conectada que hace lógica la acusación. "No se puede terminar de investigar un homicidio en 72 horas. Hay muchos elementos para avanzar pero eso no quiere decir que no haya apariencia de responsabilidad".

Fabbro recordó que hay otros dos coimputados en libertad porque no se avanzó con evidencia contra ellos.

La defensora afirmó que un informe de inteligencia de PDI con el que se avanzó en la detención de Nacho tiene acusaciones sin sostén. "No hay nombre de un vecino en ese informe ni se toma un testimonio", alegó. Dijo que no se encontró el arma usada, ni la moto y que las descripciones físicas de los agresores hechas por los testigos no coinciden con los rasgos del detenido.

Preliminar

El juez consideró que la fiscal le presentó un caso con una historia razonable y sostenido en evidencia que, aunque preliminar, tiene respaldo. Señaló que se analizaba uno de los hechos más graves del Código Penal y que se halló un arma de fuego en lo del detenido. Le dio prisión preventiva por 45 días pero probablemente esa medida, cuando avancen las pericias en trámite, se revise antes.

durante la audiencia. Unos 40 familiares y vecinos de Nacho P. defendieron su inocencia desde la calle.

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