Tal como lo dio a conocer La Capital en una nota publicada el 29 de septiembre, las personas con Parkinson están atravesando una situación difícil desde hace meses por faltantes de levodopa, la droga fundamental para el tratamiento, y que permite controlar los síntomas. A casi un mes de que los pacientes salieran a visibilizar el problema ante la falta de respuestas -algo que en realidad venían haciendo en redes sociales y a través de cartas al laboratorio, la Anmat y el Ministerio de Salud- este fin de semana se reunieron en la Plaza Montenegro en lo que denominaron un "abrazo solidario" para generar la atención de la población y los funcionarios. Por el momento, no tienen certezas de cuándo podrá normalizarse la dispensa de la medicación. Sí lograron recibir la empatía de los rosarinos, y que se acercaran al lugar algunos referentes de la Salud local que les prometieron ayudarlos en esta cruzada.
La Red Argentina de Parkinson expresó hace casi un mes su profunda preocupación ante "las crecientes dificultades para conseguir levodopa/carbodopa, medicación esencial para miles de personas con Parkinson" en el país. En distintos puntos de la Argentina, pacientes y familiares vienen recibiendo en forma reiterada la misma respuesta al buscar la medicación en farmacias: “Está en falta”. Para una persona con esta condición "no se trata simplemente de conseguir o no un medicamento. Cada dosis puede ser determinante para caminar, moverse y conservar su autonomía", señalaron desde la organización. Ya hicieron reclamos al Ministerio de Salud, a la Anmat y al laboratorio que la produce.
"¿Qué hacemos quienes dependemos todos los días de esta medicación?", se preguntan cada día los pacientes. En farmacias de Rosario, consultadas por este diario, confirmaron que la angustia de quienes van a buscar el fármaco y no lo encuentran es notoria, y que efectivamente el abastecimiento fue cayendo mes a mes.
Salir a la calle a reclamar
Para muchas personas con Parkinson, salir de sus hogares, movilizarse, es sumamente difícil. Sin embargo, allí estuvieron este sábado los pacientes junto a familiares y amigos, en un espacio público, ya que no han obtenido ninguna respuesta favorable.
"¡El Parkinson no puede esperar!", se escuchó decir a las personas que se reunieron en Rosario, convocados por la entidad que los agrupa "Águilas guerreras", que nació justamente como un espacio de contención y ayuda a quienes tienen este diagnóstico. La organización local está ligada a la Red Argentina de Parkinson.
Este "abrazo" es una expresión pública "de solidaridad, compromiso y preocupación compartida entre pacientes, familiares, personas sensibles y médicos", señalaron durante la jornada de reclamo.
"Necesitamos saber qué medidas se están tomando para ayudarnos a que llegue el medicamento, que es un derecho. No tenerlo pone en riesgo la vida de cientos de personas en la Argentina", puntualizaron.
Sin medicación en todo el país
Walter Savarecio, un rosarino que convive con la enfermedad y es la voz principal de la agrupación, hizo referencia a la "gravedad" de la situación por el corte del tratamiento. "La única medicación con la que se trata esta enfermedad en el mundo es levodopa-cabodopa, una combinación de dos principios activos que en forma conjunta se usan como medicamentos antiparkinsonianos", ayudando a controlar los síntomas como los movimientos involuntarios, entre otros, explicó.
En la Argentina hay dos presentaciones disponibles: Lebocar y Parkinel. La primera, producida por la multinacional Pfizer, la segunda por Bagó (nacional). La que produce Pfizer cubre alrededor del 65 por ciento de los pacientes.
El fármaco permite controlar síntomas del Parkinson como los movimientos involuntarios.
Cuando comenzó a faltar
A partir del mes de julio, comentó Savarecio, la droga que comercializa Pfizer comenzó a escasear "cada vez con mayor frecuencia". A mediados de agosto "ya no había resto de Lebocar en el mercado y entonces también se vio complicado el abastecimiento de la otra droga, Parkinel".
Allí empezaron a pedir a las autoridades sanitarias nacionales y organismos competentes que informen cuál es la situación real del abastecimiento, las causas del faltante y, fundamentalmente "conocer qué medidas se están adoptando para garantizar su inmediata disponibilidad".
"Detrás de cada caja que falta hay una persona esperando su próxima dosis", expresaron desde la entidad nacional que nuclea a los pacientes.
Los síntomas de Parkinson pueden ir de temblores involuntarios a movimientos rígidos y dolores al levantarse. Las primeras señales aparecen mucho antes del diagnóstico.
Síntomas de una enfermedad compleja
El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa, crónica y generalmente asociada a personas mayores, sin embargo 3 de cada 10 tienen menos de 65 años, Algunos diagnósticos llegan, incluso, desde los 20 años.
Se produce por el deterioro o muerte de las neuronas en la zona cerebral encargada de producir dopamina. Entre los síntomas se destacan: sacudidas rítmicas o temblores, por lo general en las manos, dedos o brazos, que suelen aparecer cuando el cuerpo está relajado. Dificultad para iniciar acciones y lentitud en los movimientos cotidianos o gestos pequeños, tensión o endurecimiento de las extremidades y el tronco, lo que causa dolor y fatiga.
Los trastornos del sueño, la pérdida del olfato y los cambios bruscos de humor también suelen formar parte del cuadro.
Desesperación y pocas respuestas
Walter Savarecio contó que cada día crece la preocupación entre los usuarios de la medicación. Como asociación civil, la entidad que reúne a los pacientes planteó el problema al Ministerio de Salud, a la Anmat y a Pfizer "advirtiendo el tema y pidiendo que nos den respuestas, pero el Ministerio nunca respondió, la Anmat lo hizo después de dos solicitadas, un mes después..."
Lo cierto es que avanza octubre y el problema no está solucionado. "Pfizer nos dijo que para fines de agosto se solucionaría, después lo pasó para octubre o noviembre y Anmat comunicó que el laboratorio le dijo en realidad que esperaba resolverlo para marzo de 2027".
Mientras tanto, cada día los pacientes se levantan con la incertidumbre y la angustia de este desabastecimiento crítico. "La interrupción genera un montón de riesgos como el síndrome de abstinencia, aumento de los temblores, pérdida de la movilidad y hasta puede desencadenar síndromes severos", explicaron desde la asociación.