Ante la advertencia de los quiosqueros, que aseguraron que faltan tarjetas Sube en Rosario a 60 días de su implementación en el transporte urbano local y hay falencias en los puntos de venta, el Ministerio de Transporte de la Nación aclaró que "se trabaja contrarreloj para que en marzo no haya problemas".
Así lo aseguró el director de Implementación y Seguimiento del Sistema Único de Boleto Electrónico (Sube), Marcelo Torres. Si bien reconoció "los inconvenientes con la importación de algunos componentes", agregó un dato clave: "Se están fabricando unas dos millones de tarjetas, de las cuales una parte estará reservada para llevar adelante la transición en Rosario a partir de marzo y abril", confirmó a La Capital.
A menos de 60 días de que se inicie la migración del sistema Movi a la Sube, vigente en el resto del país, y a menos de un mes de que se inicie el registro de usuarios del Boleto Educativo Gratuito (BEG), quienes venden y recargan las tarjetas que ya se usan para viajes interurbanos alertaron la falta de plásticos. Pero a la vez señalaron demoras de hasta 20 minutos para la recarga de las mismas por problemas en los sistemas y en los postnet que se utilizan.
Desde Movilidad del municipio no desconocieron esas trabas, pero señalaron que ya están sentados a la mesa con Nación para evaluar de aquí a marzo, momento en que la Sube comenzará a funcionar para el transporte urbano rosarino, cómo sortear las complejidades de la migración.
"Estamos hablando", dijo el funcionario nacional que, sobre todo, afirmó querer "llevar tranquilidad a los usuarios". Señaló que los sistemas convivirán por 120 días una vez implementado el cambio y que "se están fabricando 2 millones de tarjetas, de las cuales una parte está reservada para el municipio de Rosario, justamente para abastecer la demanda que se va a generar".
Así y todo, Torres aclaró que los plásticos irán llegando paulatinamente a partir de marzo y hasta abril, y recalcó que ese proceso irá acompañado de "la reafirmación de los puntos de ventas y de los sistemas de recarga, así como la supervisión de los sistemas para ver que la recarga funcione".
Un cambio progresivo
El funcionario nacional recordó que la implementación de la Sube en la ciudad implica un desembolso de 2,5 millones de dólares en equipamiento tecnológico.
Torres agregó que el paso de los usuarios será "paulatino, y por eso está prevista la convivencia de los sistemas" por lo menos hasta junio; sin embargo, indicó que hay pasos que ya se darán el mes próximo.
Uno de esos avances será la migración del padrón de quienes gozan del beneficio del BEG, que este año deberán empadronarse solo una vez para acceder al beneficio del boleto gratuito. Lo harán directamente a través de la Sube. "La idea es que no tengan que empadronarse al sistema municipal para luego hacerlo con la Sube", explicó.
"A esos usuarios se suman los que ya utilizan el sistema por ser quienes usan el transporte interurbano", indicó el funcionario y agregó: "El resto estamos hablando de una implementación masiva, de la más grande de los últimos años en el sistema, y que será paulatina. Rosario tiene una demanda promedio de entre 450 y 500 mil usuarios de tarjeta por día y eso no se resolverá en 24 horas, por lo que vamos a darnos ese tiempo ya previsto".