La Ciudad

Monitorean toda la costa ante el riesgo de derrumbes que ocasiona la bajante del río

Defensa Civil tiene una decena de espacios públicos bajo la lupa, que van desde la zona del parque España hasta Costa Alta.

Jueves 24 de Junio de 2021

No sólo las grandes crecidas, sino también las prolongadas bajantes del Paraná dejan su huella en la geografía de la costa rosarina. Desde que la altura del río empezó a descender a valores históricos, los agentes de Defensa Civil del municipio están mirando con atención lo que sucede en algunos sectores de barranca natural donde en años anteriores se produjeron grietas, hundimientos o desprendimientos de suelo originados, entre otros factores, por el cambio de humedad de esos terrenos. Se trata de una decena de espacios públicos a la vera del río que van desde los clubes de pescadores de la zona del parque España hasta Costa Alta.

“Desde el año pasado convivimos con un río que se encuentra por debajo de sus valores normales y niveles de bajante extrema. Todo esto ha ido generando consecuencias en la costa, algunas de las cuales se manifestaron el año pasado, por eso estamos monitoreando permanentemente que no se produzcan nuevas grietas o desprendimientos”, advirtió el subdirector de Defensa Civil, Gonzalo Ratner.

Quizás el más recordado de estos episodios sea el de fines de abril del año pasado, cuando cayó al agua un sector de parrilleros del club Mitre, ubicado en la costa central. La zona había sido clausurada días antes del desmoronamiento, cuando se advirtió que entre las mesas y los bancos de cemento crecía una grieta profunda. Esa acción preventiva y las restricciones propias de los primeros meses de la pandemia, evitó que el incidente tuviera mayores consecuencias, pero las autoridades del club estimaron las pérdidas materiales en unos 8 millones de pesos, de ese momento.

Por entonces, profesionales del Centro Universitario Rosario de Investigaciones Hidroambientales (Curiham), dependiente de la Facultad de Ingeniería, estimaron los posibles motivos que llevaron al desmoronamiento de la barranca y consideraron la bajante del río como un factor a tener en cuenta. Pero, sobre todo, resaltaron la importancia de un monitoreo sistemático y sostenido de todos estos factores relacionados con la seguridad de las barrancas, máxime en las zonas de mayor riesgo.

El del club Mitre no fue el único sector costero que mostró señales de alarma el año pasado. En el parque de Colectividades aparecieron algunos hundimientos y también se verificaron desmoronamientos en un sector de la caleta del club Náutico Sportivo Avellaneda y en las barrancas del Paseo del Caminante, en la zona norte de la ciudad.

Con atención

Ratner explicó que se realizan observaciones de terreno en todos los espacios públicos de la costa que exhiben barrancas naturales. “En la zona del Monumento o del parque España se hicieron trabajos de consolidación, estamos atentos a los desprendimientos que puedan producirse en otras áreas”, explicó y puso como ejemplo el parque de las Colectividades, la zona de Puerto Norte o en los alrededores de los muelles de Costa Alta.

El subdirector de Defensa Civil pidió a los vecinos que si detectan grietas o hundimientos en estas zonas se comuniquen inmediatamente al 103 para que se pueda hacer una verificación de riesgo. Hasta ahora no existen denuncias de episodios de ese este tipo en los espacios verdes ribereños.

Además, Ratner reclamó que se respeten los sectores habilitados para circular, ya que saltar las vayas para acercarse al río a pescar “resulta más riesgoso que en épocas normales”, sea por la posibilidad de desprendimiento del suelo de las barrancas como por la profundidad que alcanza el río a pocos metros de la costa.

Las barrancas del río son formaciones vivas, están siempre en movimiento. “Lo que sucede es que esa erosión que se va dando en forma natural, se ve acelerada en épocas de bajante cuando falta el efecto de presión de agua que se genera sobre la costa”, describió Ratner. Y si bien subrayó que hasta ahora no se han detectado problemas, destacó que “es mejor estar atento”.

La altura está en solo 13 centímetros

El Paraná volvió a descender este miércoles a la altura del puerto de Rosario alcanzando los 13 centímetros, 3,20 metros por debajo de la altura media del mes de junio. De acuerdo a los pronósticos actualizados del Instituto Nacional del Agua, se extenderá la falta de lluvias en la zona alta de la cuenca, tanto que para la primera semana de julio se esperan mediciones negativas en el puerto de Rosario (con un valor mínimo de -0,20 y un máximo de 0,15 centímetros).

El organismo renovó el alerta por bajante en el Paraná. “La tendencia descendente observada en los niveles va a continuar en las próximas dos semanas, con la probabilidad de seguir en las semanas subsiguientes”, señala el documento y afirma que tampoco se espera una mejora sensible en los próximos meses”.

Entre Ríos ya habla de “emergencia hídrica”

El gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet, destacó ayer que junto al gobierno nacional, la provincia trabaja sobre diferentes obras y dijo que se mantiene en contacto con los municipios que se encuentran a la vera del Paraná “para asegurar la provisión y el consumo de agua”, ante la bajante histórica que presenta el río.

“Es una emergencia hídrica de un recurso tan importante para nosotros como el agua”, apuntó el mandatario provincial en conferencia de prensa.

El Paraná continúa con su tendencia bajante y alturas por debajo del nivel del mar y muy por debajo de los límites normales en varias ciudades de Entre Ríos, donde comenzaron trabajos para mantener el servicio de agua potable.

En 1944 la situación fue peor que la actual: frente a Paraná, el río marcó 1,40 metro por debajo del cero; al igual que en Diamante (-1,29); y en La Paz (-1,08).

El Instituto Nacional del Agua (INA) espera que para el próximo 6 de julio el río tenga una altura de cerca de -27 centímetros en la capital entrerriana, y que podría a llegar a los 40 centímetros por debajo del cero (altura sobre nivel del mar).

En Paraná, el río presentaba ayer una altura de -5 centímetros, lejos del límite de aguas bajas (2,30 metros), y 1,20 metros que había a principios de junio.

En ese sentido, Bordet remarcó que “hay obras estratégicas que nunca se hicieron”, principalmente “en los cuatro años anteriores”, durante la presidencia de Mauricio Macri.

En ese entonces Entre Ríos “presentó un proyecto de un acueducto en el Gran Paraná que incluye la toma de agua más adentro de lo que está y beneficia a numerosas ciudades” pero no tuvo lugar, y “recién ahora el gobierno de (el presidente) Alberto Fernández lo tomó y está en licitación esta obra. Si hubiésemos tenido el apoyo del gobierno nacional anterior ya la estaríamos inaugurando, pero no lo tuvimos, ahora lo tenemos y estamos trabajando”, agregó.

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