Rosario.- El intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, no cree en que haya
“un plan orquestado para sitiar la ciudad” e insistió en que “no hace falta
cortar ninguna calle ni quemar ninguna goma” para realizar reclamos. Así se refirió a los
piquetes que ayer volvieron a copar las calles de Rosario, precisamente frente a las puertas de
tres distritos municipales (Distrito Oeste, Sudoeste y Noroeste) además de la sede local del
Ministerio de Desarrollo Social, de Mendoza y Sarmiento.
En declaraciones a Radios Dos, el titular del Palacio de los Leones aseguró: “No creo
que haya un plan orquestado para sitiar la ciudad sino que es la actuación de algunos grupos
políticos con posiciones extremas, como el que ayer cortó en varios lugares de la ciudad, que
tienen esa lógica de funcionamiento porque creen que de esa forma resuelven algún problema social y
les puede traer algún rédito político”.
Al ser consultado acerca de cómo habría que intervenir ante los piquetes, Lifschitz señaló
que “tiene que actuar la policía para liberar el tránsito de las calles, y para evitar
acciones violentas que perjudiquen a las personas o a los edificios, tiene que ser manejado desde
el punto de vista de la justicia”.
“Cuando hay algún reclamo que tiene algún asidero y cuando hay necesidades que podemos
atender lo hacemos con toda la predisposición, y además es la tarea que hacemos todos los días del
año”, subrayó el intendente.

























