Con una tasa de egreso que está dentro de la media nacional, pero tras una pandemia que durante algo más de dos años golpeó fuerte los recorridos académicos de muchos estudiantes, la Universidad Nacional de Rosario (UNR) se propone salir a buscar a los alumnos de los últimos años de sus carreras de grado que adeuden el 30% de las materias para acceder a la licenciatura, o bien a aquellos que sólo les resta llevar adelante su tesis de grado. Un primer relevamiento realizado dentro de la Universidad mostró que por lo menos son 4 mil los estudiantes en la primera situación y otros mil entran dentro del segundo grupo. La buena noticia, dijo la secretaria del Área Académica y de Aprendizaje de la UNR, Romina Pérez, es que en esa búsqueda ya en los primeros días se inscribió a más de 1.100 personas y la posibilidad de anotarse continuará abierta por lo menos diez días más a través de un formulario web disponible en el sitio de la UNR.
El Programa rEGRESAR fue lanzado en la última semana por el rector de la UNR, Franco Bartolacci, y busca llegar a todos aquellos que "tengan vocación de regresar a la Universidad Pública", señaló durante su presentación. Propone tanto acompañar a los estudiantes para que puedan finalizar sus estudios superiores como trabajar en una política de permanencia para evitar el desgranamiento que se produce en los primeros años del cursado, apuntalando esos inicios de las carreras.
La propuesta, que será articulada por las áreas de Académica, Estadísticas y Cómputos de la Universidad, se articulará con las 12 facultades y sus carreras, teniendo en cuenta no solo las características de los programas, sino además los modos de cursado y de egreso de cada una.
Sin embargo, para el diseño de la propuesta se trabajó sobre un relevamiento diagnóstico de base que permitió tener un escenario sobre los 90 mil estudiantes que actualmente tiene la UNR. La secretaria del Área Académica explicó que "si bien la Universidad está en los últimos años dentro de una tasa de egreso de entre el 25 y el 27 por ciento, que la pone dentro de la media nacional, el programa apunta a no conformarse con eso". Es más, reconoció que los años de pandemia a partir del 2020 y hasta el retorno a la normalidad de las actividades académicas, "tuvieron sus consecuencias en las trayectorias de los alumnos".
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Tal es así que un relevamiento realizado dentro de la Universidad sin discriminación de carreras mostró que hay unos 4 mil estudiantes avanzados que están dentro de ese grupo a quienes aún les resta cursar y aprobar el 30 por ciento de las materias para obtener su título de grado; en tanto, otros mil deben enfrentar aún el proceso de proyección, elaboración, presentación y aprobación de su tesis final de carrera.
Así, la UNR ya tiene un registro de por lo menos 5 mil personas que potencialmente podrían volver a los estudios superiores, un número que representa algo más del 4 por ciento del total del alumnado actual de la Universidad, y de los cuales unos 1.100 ya se inscribieron en el programa apenas abierta la convocatoria.
Un trayecto acompañado
Más allá del escenario relevado, Pérez señaló que "ahora dentro de ese universo de personas hay que encontrar a quienes quieran graduarse, ya que puede ser que algunos hayan terminado sus estudios en otra universidad, estén insertos en el mercado laboral o directamente no tengan intención de hacerlo", aunque sí dejó en claro que "se trata de un programa que ante todo busca ser flexible para acompañar los trayectos y no plantear requisitos que resulten excluyentes".
El programa será coordinado desde la Universidad a través de un comité de secretarios académicos, estudiantiles directores de carreras, así como la Dirección de Estadísticas y la Secretaría Académica de la Universidad, sobre la base de las experiencias que ya se realizaron en las facultades de Derecho y Ciencias Agrarias "con muy buenos resultados", acotó Pérez.
"La idea es respetar la identidad da cada carrera y facultad, sus particularidades, sus requisitos tanto a las asignaturas como para los egresos", agregó.
Así, "el espíritu" de la propuesta que busca convertirse en una "política a largo plazo" es que "el que quiera y tenga voluntad pueda volver a Universidad, cualquiera sea la razón por la cual haya dejado" y para eso, indicó que una vez en contacto con cada uno de los inscriptos se diseñará un programa de acompañamiento.
"Habrá tutorías tanto para el acompañamiento en lo que son trámites administrativos como en el acceso al material de estudio y a la planificación de los estudios por delante en esta nueva inserción", detalló Pérez, que adelantó que ahora ese es el trabajo por delante con cada uno de los más de 1.100 inscriptos.
Además apuntó al trabajo que ya se comenzó a realizar también en los primeros años de la carreras. "La política permanente debe ser de egreso, pero también de permanencia", explicó y en ese sentido, remarcó que a los programas de becas, ayuda y material que se otorga a través de Bienestar Estudiantil se sumarse el apuntalamiento también en las aulas.
"Ya se trabaja con los docentes de los primeros años en puntos clave como son la evaluación, el acompañamiento del paso del secundario a la Universidad y sobre todo en las materias que resultan un mayor obstáculo a las trayectorias", enumeró.
"Todas las estrategias, al fin y al cabo, tienen como finalidad obtener la graduación de los alumnos, aunque lo hacen trabajando desde diferentes parámetros y apuntalando diferentes tramos del proceso", concluyó.