La ciudad

"La quita de subsidios va a tener un impacto muy duro en el bolsillo de los trabajadores"

Lo advirtió el gobernador Miguel Lifschitz en relación a la decisión de Nación de no destinar más fondos para el sistema de transporte.

Martes 04 de Septiembre de 2018

El gobernador Miguel Lifschitz destacó ayer que la quita de subsidios al transporte que el gobierno nacional hará en las provincias "va a tener un impacto muy duro en el bolsillo de las familias trabajadoras". En el mismo sentido opinó la secretaria de Movilidad del municipio, Mónica Alvarado, quien destacó que la decisión del gobierno de Mauricio Macri ocasionará "un problema gravísimo" que "pondrá en crisis no sólo el transporte de la ciudad, sino de todo el país".

Los subsidios nacionales al transporte urbano de pasajeros representan cerca de la mitad del valor actual del boleto, unos 8 pesos por pasajero que viaja en el sistema. Por eso, el anuncio del ministro de Hacienda de la Nación, Nicolás Dujovne, sobre "traspasar" los subsidios a provincias y municipios sembró una honda preocupación entre los funcionarios provinciales y municipales.

El discurso de Dujovne disparó ayer rápidamente una serie de consultas entre las autoridades del área de Transporte de municipio y provincia sobre cómo sería este mecanismo de traspaso. Y, sobre todo, a partir de cuándo entraría en vigencia la medida. Pero, al cierre de esta edición no había demasiadas precisiones.

En conferencia de prensa, el titular del área de Hacienda sostuvo que se acordó con las provincias "traspasar los subsidios del transporte automotor intrajurisdiccional" y aclaró que "eso no quiere decir que van a subir las tarifas, sino que la Nación va a generar este ahorro, porque este subsidio va a ser afrontado por las provincias y los municipios".

Ese "acuerdo" del que habló Dujovne tomó por sorpresa ayer a los funcionarios santafesinos y rosarinos, quienes negaron la existencia de reuniones y contactos en los que se haya acordado un traspaso de subsidios al transporte desde Nación a las provincias.

El propio gobernador no ocultó ayer su sorpresa. En el marco de un acto de inauguración de obras de asfaltado en la ciudad de Santa Fe, Lifschitz hizo un alto para referirse a la problemática. "Escuchamos que se van a eliminar los subsidios al transporte", indicó el mandatario provincial y advirtió que se trata de "subsidios que permiten que trabajadores y estudiantes se puedan movilizar".

A renglón seguido, consideró que "esa quita de subsidios al transporte va a tener un impacto muy duro en el bolsillo de las familias trabajadoras. Es el mismo impacto que está produciendo la inflación que no se puede contener", advirtió.

Eufemismos

Por su parte, la secretaria de Movilidad del municipio advirtió que el término de "traspaso" resultaba un eufemismo para evitar hablar, lisa y llanamente, de un retiro de los subsidios nacionales al transporte. Un rodeo "infelizmente utilizado", apuntó.

Más allá o más acá de los términos utilizados para presentar la medida, lo que no dejaba lugar a dudas era el demoledor impacto que la decisión del gobierno nacional iba a tener en la economía del transporte urbano de pasajeros.

Durante este año, el sistema de colectivos recibió un promedio de unos 80 millones de pesos mensuales, incluyendo los aportes del Sistau y de las compensaciones complementarias. Es decir, unos 8 pesos por cada pasajero que utiliza los ómnibus urbanos.

¿Cuánto costaría el boleto urbano sin esos subsidios? Un poco más de 25 pesos, un precio claramente "impagable" para los usuarios del sistema. A ese valor habría que sumarle otro 1,50 peso, según el aumento autorizado para octubre. Todo esto, sin contar las nuevas proyecciones de inflación, del 42 por ciento anual.

También se trata de una diferencia complicada de suplir con el presupuesto municipal. Este año, la Municipalidad decidió incrementar un 57 por ciento el fondo destinado a garantizar la calidad del servicio y minimizar la incidencia de los incrementos de costos sobre los usuarios. En números, esto significa un aporte total de 548 millones de pesos de las arcas municipales.

A su vez, los aportes de la provincia significan otro ingreso de unos diez millones por mes.

"La situación es gravísima", advirtió Alvarado. "Si bien necesitamos conocer la letra chica del decreto para analizar el impacto, así como están planteadas las cosas se pone en crisis el transporte no sólo de la ciudad, sino de todo el país".


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