
Por Silvina Dezorzi
Anteayer se supo que la agresión ocurrió en uno de los departamentos de las Torres Maui, de Puerto Norte, y que motivó la intervención del personal de seguridad privada del complejo, por lo que desde la Fiscalía ya se pidió la nómina completa de los empleados de ese servicio y el detalle de quiénes trabajaron justamente ese día.
El ataque, o al menos parte de él, fue filmado por la propia víctima con su celular, mientras llora y pregunta desesperadamente: "¿Qué te hice? ¿Yo qué te hice? ¿Cómo me vas a pegar así?".
En la dramática secuencia grabada se ve cómo el agresor desnudo va y viene dentro de un cuarto, mientras propina golpes y patadas a la joven, a la que trata de "inmunda" y a la que le exige una y otra vez "tomátela de mi casa". Y ante la pregunta de por qué la castiga de ese modo —se escuchan claramente los ruidos— le responde que le "chupa un huevo".
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El incidente fue reportado por la chica en primera instancia en un centro territorial de denuncias y a los cinco días de esa presentación concurrió a la sede de la Unidad de Violencia contra la Mujer, donde la fiscal Granato tomó su testimonio y el de la madre, y recepcionó tanto el video como fotografías que la propia víctima se había tomado para evidenciar las marcas de los golpes.
En ese momento, habiendo pasado ya un tiempo, no se constataron las lesiones, por lo que los médicos pidieron nuevos exámenes y el análisis forense de las imágenes aportadas por la chica.
La fiscalía recibió ayer los resultados de esas pericias, que identificaron "lesiones leves compatibles con las fotografías aportadas (hematomas e inflamaciones)" por la víctima.
Por eso, a Oharriz el viernes se le imputará penalmente haber causado "lesiones en el marco de un hecho de violencia de género", esto es, agravadas.
Al mismo tiempo, la investigación avanza en la toma de testimonios a nuevos testigos. Anteayer y ayer declararon varios, mientras se espera contar con el nombre del personal de vigilancia de Maui que intervino ese día para entrevistarlo.
El hecho tuvo una fuerte repercusión nacional al viralizarse el video en las redes sociales, donde fueron mayoritarias las expresiones de repudio hacia el agresor, un rugbier que al menos hasta el año pasado jugó en el Torneo Regional del Litoral en la primera división del Jockey Club.
Al tomar estado público la situación, la entidad sacó un comunicado donde afirmó que Oharriz ya no es socio del club.


