“El domingo también trabajamos. Las consultas no paran”, dijo a La Capital Ricardo Nidd, ex rector de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR y actual coordinador general de Bienestar Universitario, quien está al frente del Servicio de Asesoramiento y Atención Médicas para Personas Afectadas por el Humo, que la UNR habilitó hace dos semanas.
En 15 días el servicio recibió más de 350 consultas. La mayor demanda se registró en los días posteriores al 8 de agosto, cuando una densa humareda cubrió toda la ciudad e incluyó una lluvia de cenizas.
Pero en las jornadas sucesivas, y especialmente este sábado y domingo, los llamados no dejaron de llegar al WhatsApp 341-5-311944, destinado para que la gente deje su mensaje y los médicos los orienten para aliviar los síntomas que van de goteo nasal, picazón en la garganta y problemas oculares hasta ataques de asma.
Los casos más severos son citados para atención en consultorio.
Durante toda la semana pasada se registraron momentos críticos por el humo, pero este sábado y domingo la intensidad del fuego aumentó y respirar ese aire contaminado se tornó insoportable, especialmente para los niños, adultos mayores, alérgicos y asmáticos.
Unas 35 personas fueron convocadas de manera personal para que los médicos que trabajan en este servicio de la UNR las revisen, dada la severidad de los síntomas. La atención se realiza en el Centro de Salud 7 de Abril de la UNR.
Las otras 300 personas recibieron orientación para saber cómo manejarse ante el malestar provocado por la humareda (este lunes los médicos aún continuaban enviando respuestas).
Muchos de los consultantes, con o sin obra social, aprovecharon el servicio ofrecido por profesionales de la universidad ante la imposibilidad de conseguir un turno con un especialista (se registran demoras importantes con los alergistas y neumonólogos) y, desde ya, por la chance de ser guiados en forma telefónica rápida para saber cómo paliar los síntomas.
Malestar físico y anímico
Nidd, señaló que además de los cuadros típicos generados por los efectos nocivos del humo (rinitis, conjuntivitis, tos, sensación de falta de aire) quienes consultan manifiestan “mucha angustia y un gran malestar anímico".
La gente les plantea que no pueden salir, que sienten que vuelven a estar encerrados como en pandemia, que están cansados de usar barbijo y que el problema del humo tiene años y nadie lo resuelve.
La idea de abrir un centro de consultas, en el que trabajan dos médicos, "surgió a partir de la necesidad de los rosarinos de encontrar respuestas rápidas ante la aparición de síntomas (leves, moderados o severos) para saber cómo manejarse", comentó Nidd.
Rinitis, conjuntivitis, sequedad de mucosas, sensación de falta de aire, tos y malestar anímico fueron los motivos más esgrimidos por las personas que se comunicaron al número dispuesto por la UNR.
Nidd comentó que los cuadros físicos, en especial los moderados y severos, corresponden a pacientes con antecedentes de enfermedades respiratorias como asma, alergias y otras patologías crónicas que afectan la función pulmonar. Se suman también quienes quedaron con secuelas bronquiales poscovid.
“Muchas de estas personas no están consiguiendo turno con sus médicos clínicos o especialistas por la alta demanda, entonces encuentran una contención en el número de la universidad”, puntualizó el ex decano de Medicina.