A 24 horas de que el Ministerio de Salud de la provincia anunciara el cierre de los centros de hisopado de Uriburu y Oroño y Circunvalación y Mendoza, además de la extensión de la jornada de atención a 12 horas del espacio que funciona en el Galpón 17 de la Franja del Río, las postales fueron de largas colas para la toma de muestras al filo de la medianoche y con trabajadores -estudiantes de enfermería con contratos eventuales- que llevaban más de diez horas de trabajo. La otra pata de la medida, que fue la extensión horaria y los testeos a demanda en los centros de salud barriales y hospitales, también trajo sus consecuencias: hasta seis horas de espera en la guardia del Hospital Eva Perón y dispensarios sin kits para hisopar ni personal capacitado para hacerlo.
Ese escenario de desborde fue planteado esta mañana por los referentes del Sindicato de Profesionales Universitarios de la Salud (Siprus) en la puerta de la sede local de Gobernación donde no ahorraron críticas para las medidas anunciadas en el inicio de la semana y las consideraron "incomprensibles en el marco de un aumento brutal de los casos", dijo Diego Ainsuain, titular de Siprus Rosario.
"Ya desde el vamos es incomprensible que el gobierno anuncie el cierre de dos de los tres centros de testeo en medio de un aumento brutal de los casos de coronavirus y se proponga que esa demanda sea reemplazada por los centros de salud y los hospitales sin ni siquiera antes avisar y capacitar al personal que atiende en esos lugares", afirmó el referente gremial aún en la puerta de Santa Fe 1950.
Según Ainsuain, los centros de salud no cuentan con las condiciones mínimas para atender esa demanda. "Y sin aviso previo lo que sucedió es que no había kits de hisopados, había problemas con los elementos de protección personal y estamos hablando de centros de salud que en algunos casos tienen problemas de servicios básicos como la luz y el agua", agregó.
Los hospitales no fueron menos. Solo en la guardia del Hospital Eva Perón la espera para la atención fue de hasta seis horas. "Eso no pasaba desde hacía mucho mucho tiempo", dijo el referente, que además cuestionó la decisión del ministerio de "suspender toda actividad que no sea testeo" y agregó: "Esa fue la orden que bajó a los médicos y que no hace más que dejar en banda a pacientes con otras afecciones que llevan en muchos casos más de un año sin o con escasa atención".
Abarrotados
La imposibilidad de atender la demanda en centros de salud y hospitales y el cierre de los dos centros ubicados en los barrios no hizo más que empujar a quienes se encontraban con síntomas, o habían tenido contacto estrecho con casos positivos, al Galpón 17. Sobre todo porque allí la atención estaba prevista de 8 a 20.
Sin embargo, tampoco allí dieron abasto. Al filo de la medianoche del lunes, aún había largas colas, el personal llevaba una jornada laboral de más de diez horas y, por momentos, ante la falta de luz debieron hisopar utilizando las linternas de sus celulares.
Los testigos del final de la jornada relataron que hubo quienes llegaron a sus casas entrada la madrugada y al borde del llanto.
"Es personal eventual, son todos estudiantes de enfermería contratados y monotributistas, que llevan meses trabajando a destajo, que no han tenido descanso y que además enfrentan el 31 de diciembre, es decir en tres días, la caída de sus contratos y no hay nadie que aún les haya dicho que va a pasar con ellos", señaló Ainsuain.
Para el dirigente, lo que sucedió en el galpón no fue más que "la consecuencia directa" de no tener preparados los centros de salud y señaló que la situación del personal en Santa Fe es la misma que se está dando en otros puntos del país como Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba).
"En Buenos Aires ya anunciaron la caída del 40 por ciento del personal en los centros de testeo, lo que vemos en todos lados es que es una cuestión netamente presupuestaria", agregó.
En la provincia la situación que describe Ainsuain afecta a más de 3 mil personas, en su mayoría estudiantes avanzados de enfermería, que ingresaron a través de los llamados contratos Covid con el inicio de la pandemia y que tienen como fecha de vencimiento el último día del 2021.
"Esa situación de incertidumbre y el cierre de centros de testeo en un escenario epidemiológico como el que tenemos, de incremento de casos y que vamos hacia cifras de mil contagiados por día, es absolutamente incompresible", concluyó.