Respaldado por el arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Martín, el equipo arquidiocesano de Pastoral Social de la Iglesia local emitió un fuerte comunicado donde expresa la preocupación por al escalada de hechos de violencia y la situación de pobreza de tantas familias.
“Rosario vive en circunstancias cuya injusticia clama al cielo”, comienza el comunicado firmado el 14 de este mes, y que ya tuvo trascendencia nacional.
“Nuestra dignidad es desconocida y vulnerada. No solamente por la pobreza, que castiga a grandes sectores, sino también por la violencia que nos angustia, restringe nuestra libertad y nos enluta”, continúa la letra oficial.
La pastoral social, dependiente del Arzobispado de Rosario, sostuvo que “la falta de empleo, de salud, de educación, de horizontes de sentido para la vida, junto con un sistema previsional debilitado, instituciones públicas degradas, los atentados al medio ambiente y la decadencia ética han generado un terreno propicio para que arraiguen las adicciones y el narcotráfico, negocio de macabros intereses, cuyo crecimiento no podemos explicar a no ser que esté cobijado por sectores del poder”.
En este marco, denunciaron que “la injusticia crece y clama al cielo por la falta de respuestas por parte de los distintos niveles del Estado”.
A su vez, apuntó a magistrados y funcionarios designados legalmente en democracia porque “no generan políticas públicas lúcidas, decididas y valientes necesarias y que tantas veces hemos reclamado haciéndonos eco del sufrimiento de la gente”.
Y advirtieron: “Nadie puede decir que no tiene responsabilidades ni algo que aportar a la solución, pero son las autoridades las que cuentan con mayores recursos tanto para eliminar las causas como las nefastas consecuencias de la violencia criminal”.
“Por eso en este año mariano arquidiocesano pedimos a nuestra madre del Rosario que inspire a toda la ciudadanía, pero especialmente a la dirigencia política, económica y social, para que dejando de lado intereses y mezquindades arriben a los consensos imprescindibles que deberán ser la base de esas políticas públicas que se necesitan para lograr la paz tan largamente anhelada que posibilite la convivencia fraterna que nos merecemos”, concluyeron en el comunicado.
Reclamos constantes
Durante todas las apariciones públicas que tuvo el arzobispo de Rosario durante el año pasado, en ninguna de ellas dejó de reclamar por la situación de violencia que está viviendo la ciudad.
Es más, hasta habló de este tema con el Papa Francisco en octubre del año pasado cuando lo visitó en Roma. En esa oportunidad el pontífice le preguntó _en un tono muy familiar_ si había “sobrevivido a Rosario”.
Y en diciembre, el Papa argentino envió un video a la arquidiócesis local en el que afirmaba: “Vemos violencia por todos lados, en su mayoría producida por el narcotráfico”.
En ese momento Francisco le dedicó un mensaje a los rosarinos en el que llamó a “misionar por la paz” y a rezar especialmente por aquellas personas “que padecen la pobreza, la indigencia, la falta de trabajo y las adicciones”.
Martín señaló que en el contexto de violencia que atraviesa Rosario, que se ha cobrado tantas vidas, “el acento del Papa está puesto en que seamos trabajadores de la paz y allí debemos poner todo nuestro esfuerzo”, concluyó el titular de la iglesia local.