Buenos Aires.- La oposición buscó hoy profundizar el costo político del
gobierno en el marco del conflicto agropecuario con una frustrada sesión especial, en la que
se pidió la derogación de las resoluciones ministeriales que impusieron las retenciones
móviles a las exportaciones de granos.
Paralelamente, el oficialismo siguió con su intrincado juego de naipes en
la comisión de Agricultura al continuar en forma aletargada el tratamiento de una serie de
proyectos a favor de los pequeños productores rurales, entre los cuales se encuentra
la creación del Ente Nacional de Promoción y Control Comercial Agropecuario y
Agroalimentario (Enpyccaa), organismo encargado de regular el comercio de los productos
agrícolas y las carnes.
De esa manera, el kirchnerismo busca mantener sobre el tapete las cartas de
presión hacia el campo, como el referido proyecto y otros que impulsan la creación de las
juntas nacionales de Carne y de Granos, que ponen en tensión a los empresarios más fuertes
del sector.
En la sesión especial, que comenzó a pasadas las 16, sin la presencia del
oficialismo, participaron 55 diputados, entre hombres y mujeres del macrismo, el socialismo,
la Coalición Cívica y el radicalismo.
Al respecto, el radical Oscar Aguad planteó que antes y durante el
conflicto del campo se “soslayó al Congreso” en el tratamiento de las retenciones
y estimó que si se hubiera concretado ese paso “es posible que el conflicto no se
hubiera producido”.
También reclamó el fin de las delegaciones legislativas y de los decretos
de necesidad y urgencia, así como el “apego al sistema democrático”.
Por su parte, el presidente del bloque CC, Adrián Pérez, le apuntó a los
diputados K al remarcar que “ninguno de los diputados del oficialismo, ninguno de las
provincias productoras” se hizo presente en el debate.
Su par socialista, Silvia Augsburger, se refirió a tres ejes a tener en
cuenta respecto a la situación del agro, y reseñó que, de prosperar el diálogo entre el
gobierno y las entidades rebeldes, el tema de “las retenciones móviles” debe
estar en la agenda de discusión.
También apuntó que el espacio de diálogo “no debe quedar solo para
encontrar una solución parcial a este conflicto”, sino que debe convertirse en un
“ámbito permanente de para elaborar políticas a mediano y largo plazo”.
El macrista Federico Pinedo hizo un homenaje “al campo por su
dignidad” y sostuvo que en cambio en el país “se ha llenado de políticos y
empresarios que son humillados por la presidenta y utilizados como felpudos”.
De la sesión también participó en solitario el jefe de los ex aristas
autónomos, Eduardo Macaluse, quien le apuntó tanto al gobierno como a los otros sectores de
la oposición.
Sostuvo que “no es acertado haber convocado a esta sesión con un
temario tan exiguo” y dijo que en realidad se debió “discutir un plan de
desarrollo agrario” y fustigó a los opositores que se retiraron la semana pasada de la
reunión de la Comisión de Agricultura para “participar de un acto político” con
las entidades agrarias, porque dijo que de esa manera se produce en forma involuntaria
“un vaciamiento de las instituciones”.
“Parece que el gobierno quiere prolongar el conflicto del campo para
desgastar a las entidades y parece que la oposición quiere prolongar el conflicto para
desgastar al gobierno”, apuntó el bonaerense.
Por su parte, la comisión de Agricultura dio vía libre a cuatro proyectos
para establecer la emergencia agropecuaria en algunas localidades de las provincias de Santa
Fe, Chaco, Río Negro y La Pampa, que se esperan tengan dictamen mañana de la comisión
de Presupuesto y puedan ser tratadas en la sesión a realizarse por la tarde.
(DyN)