La ciudad

Ex bomberos armaron un museo en una casa y ahora buscan ampliarlo

El Concejo les había prometido un lugar, que nunca llegó. Cada objeto tiene una historia de siniestros, aventuras y actos heroicos.

Viernes 10 de Enero de 2020

Un grupo de ex bomberos Voluntarios, Zapadores y de Prefectura armaron un museo en una casa de Lavalle al 2400. Ahora sueñan con un espacio donde, además de los trajes y cascos que usaron para apagar incendios, puedan colocar los coches bomba que hicieron historia y hoy se están desvencijando en galpones.

Ricardo Kohan, Gerardo Boiocchi y Hugo Capacio son algunos de los que integran la asociación civil Ex Bomberos de Rosario, que desde hace cinco años trabaja para concretar un sueño: tener un museo donde exponer todos los objetos de la que fue la primera entidad de bomberos del país.

El proyecto fue presentado dos veces en el Concejo Municipal, en 2015 y en 2018. Fue tratado en la comisión de Cultura, con la idea de estudiar la creación del Museo Bomberil de Rosario, y la promesa de otorgar "un espacio físico adecuado a considerar entre la Municipalidad y la asociación civil Ex Bomberos de Rosario", pero claramente todo quedó en la nada.

>> Leer más: "Quiero ayudar a las víctimas de femicidios; yo lo sufrí"

Los rescatistas consiguieron un casa en Lavalle y Ocampo, y el 20 de noviembre pasado inauguraron lo que llaman "el museo". Se trata de tres habitaciones grandes donde colocaron estantes y tablones para exhibir los objetos que equiparon durante décadas a las unidades de bomberos.

La investigación histórica que se realizó para el armado del museo indica que los Bomberos Voluntarios de Rosario fueron los primeros en existir en la Argentina, y se fundaron el 20 de noviembre de 1880.

El sueño de estos ex bomberos es que la gente pueda conocer todos los objetos que se utilizaron en las distintas décadas, e inclusive poder mostrar los antiguos coches bomba que actuaron en los siniestros de la ciudad. Además, saben que podría ser de sumo interés para las escuelas. Es más, ya diseñaron cursos de seguridad y prevención de incendios que ofrecerían a quienes visiten el museo.

"Ahora se pueden ver piezas de bronce y cobre que rescatamos, pulimos y limpiamos. Muchas de ellas las utilizamos cuando éramos bomberos", relatan los tres hombres, que ingresaron a los cuerpos de rescate cuando tenían apenas 18 años.

"Yo manejaba un coche bomba con tipos arriba y tenía 18 años", cuenta Ricardo, que no se olvida más el día que transportaba una cuba gigante de agua por avenida Pellegrini y un Renault 12 clavó los frenos adelante suyo y casi se produce una tragedia. Pudo desviar el camión y terminó en la puerta de un local donde había un banco, pero evitó una tragedia.

"Este era el casco que yo usaba", mostró Ricardo extendiendo un sombrero pesado verde, y al lado un casco moderno de los que se usan ahora con protección para los ojos y con otro confort. "Nosotros nos lanzábamos a las llamas y cargábamos mangueras pesadísimas", confesó Gerardo mientras mostraba un pistón de bronce que también tenía su propio peso, y eso que no estaba conectada con la manguera. "¡No sabés lo que pesaba!, eran muchos kilos que cargábamos en los brazos durante varias horas", reconoció el hombre, que hoy trabaja de remisero.

Además de los diferentes cascos que se utilizaron en las distintas épocas, también se pueden ver los antiguos handy, las bases para los radiollamados, y las máquinas de escribir donde relataban los siniestros.

También se exponen las palas, las máscaras, los mamelucos y sacos para entrar a los incendios.

Muchos de los objetos fueron donados por los mismos bomberos, los guardan como trofeos en su casa y ahora están en exhibición.

"Ya nos donaron dos autobombas y uno es de 1800 para que lo podamos sumar al museo, pero al no tener un lugar no lo podemos hacer. Nos tiene que ayudar la Municipalidad, porque la posibilidad de contar con un museo de este tipo va a ser de gran utilidad para la ciudad e incluso para el turismo", destacaron.

Hoy sólo pueden visitar el lugar los miembros de la asociación, pero la idea es abrirlo al público.

Muchas piezas fueron utilizadas por los ex bomberos cuando ingresaron al cuerpo de rescate, a los 18 años

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario