El profesor de la UNR e investigador superior del Conicet Alejandro Vila aseguró que los premios Nóbel de distintos países están preocupados por la eliminación del Ministerio de Ciencia y Técnica al igual que los despidos de empleados administrativos en el Conicet. También manifestó su preocupación por el desfinanciamiento para el presupuesto en ciencia y tecnología y advirtió que el país pagará un precio muy caro por la decisión que tomó el gobierno de Javier Milei desde que asumió en diciembre pasado. "Esto no es una motosierra, es una bomba", sentenció.
En declaraciones al programa "El primero de la mañana", de LT8, el docente e investigador comentó que "los premios Nóbel de distintas disciplinas de distintos países le enviaron una carta al presidente para expresar su preocupación por la eliminación del Ministerio de Ciencia y Técnica y el despido de empleados administrativas del Conicet".
En ese marco, Vila reiteró que no están llegando las partidas presupuestarias para trabajar ni para pagar la luz ni los insumos, más allá de que el gobierno había anticipado que no había presupuesto para este 2024. "La Agencia de Ciencia y Técnica, que es la que financia los proyectos que han sido concursados, no tiene aún presidente, por lo cual no hay firma. Estamos en una parálisis", lamentó.
En ese sentido, sentenció: "Esto no es una motosierra, es una bomba. Porque si vamos a destruir el sistema científico o el sistema educativo de las universidades vamos a pagar un precio muy pero muy caro. Es como si estás un mes sin comer y después le decís a tus hijos que no comiste pero ahorraste plata".
Vila remarcó que el presupuesto para ese sector que comprende el campo de la investigación es del 0,38% del PBI. "Los científicos y científicas argentinas estamos acostumbrados a trabajar con el cinturón apretado, con menores salarios que en otras partes del mundo, pero no sin fondos", aseguró.
Fuga de cerebros
Es por eso que evaluó una posible fuga masiva de científicos como ocurrió en otras épocas en el país. "La última fuga masiva no fue por motivos políticos sino económicos, en 2001. Las otras sí fueron por motivos políticos en 1966 y 1976. Y muchos no regresaron", apuntó.
No obstante, anticipó que "esto puede ser mucho más devastador y masivo sobre la ciencia. Si no hay futuro, las generaciones jóvenes ¿qué interés pueden tener en hacer un doctorado? Y tengamos en cuenta que este no es un reclamo sectorial".
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Según Vila, la carta de los Nóbel sostiene que en países que son desarrollados en función de la tecnología y el conocimiento, cualquier economía moderna debe ser capaz de generar nuevas tecnologías. "Nosotros hemos tenido un boom de empresas de biotecnología en Rosario y la región con gente que se han formado en nuestro instituto y en la UNR", destacó.
Y valoró: "Eso genera riqueza, es una inversión en pesos que termina generando dólares para exportar. Por eso hay que pensar muy bien. Esto lo dicen premios Nóbel que no tienen nada que ganar o perder. Lo hacen por una preocupación genuina".
No hay plata
Respecto a la falta de presupuesto y fondos, el investigador del Conicet comentó que en el caso del CCT Rosario, hasta la semana pasada no habían llegado fondos ni para pagar la luz. "Hay gran cantidad de insumos que necesitamos para mantener las líneas de celulares. Si no llegan esos fondos es empezar de cero, es matar la ciencia", advirtió.
"Está claro que el país está en un serio problema fiscal, pero hay cosas mínimas de mantenimiento que preocupan a la educación pública. Los fondos están congelados con el Presupuesto 2023 después de una inflación de 160%. Hay plata para mantenimiento mínimo, de eso no tengo dudas. Lo que no hay es criterio. Todos los sectores podemos hacer un achique o un recorte. La historia es cómo se hace", se preguntó.