La ciudad

En Rosario unas 40 mil familias viven en asentamientos irregulares

Voluntarios están realizando un censo que permitirá direccionar programas de integración urbana y conocer cuántas tierras se ocuparon de manera informal, especialmente durante la pandemia.

Viernes 23 de Abril de 2021

Para actualizar el Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP), cientos de voluntarios entrevistan por estas horas a familias de asentamientos de la provincia, una jurisdicción en la que según las últimas cifras existen 341 barriadas de este tipo, de las cuales 114 (el 33 por ciento) se encuentran en Rosario. El subsecretario de Planificación del Hábitat de Santa Fe, Ignacio Rico, planteó que con los nuevos datos sobre la mesa será posible afinar los programas de integración urbana que el gobierno implementa, además de conocer cuántas tierras se ocuparon de manera informal, especialmente durante la pandemia, y quiénes viven en ellas.

La buena noticia es que los vecinos relevados podrán empezar a recorrer el camino para acceder a derechos y servicios; la mala es que se espera una ampliación del volumen de asentamientos así como una densificación de los históricos, “porque la migración interna desde el interior profundo a las grandes ciudades y la concentración de la población es una tendencia que en la Argentina no ha bajado en los últimos 50 años”, apuntó Rico, que reviste en el Ministerio de Infraestructura y Hábitat.

Se estima que en la provincia 400 mil personas habitan estos 341 barrios, de las cuales 200 mil están distribuidas en 114 de Rosario, agrupadas a su vez en 40 mil familias, recordó el funcionario. La mayoría de los barrios populares, categoría que nombra a los lugares con hacinamiento o desarrollo vertical -por ejemplo la villa 31 de Buenos Aires- y a los asentamientos que se expanden donde todavía hay acceso al suelo, se localizan en Rosario, Santa Fe y Reconquista, en ese orden.

“El problema no son los ingresos ni la pobreza ni la vivienda sino las expectativas que abriga la gente para trasladarse y el dominio de la tierra”, planteó Rico. Por eso el proceso de migraciones hacia los bordes de las grandes ciudades se mantiene estable desde la década del 70 y las casas pueden ser más o menos precarias, pero de alguna manera se construyen y eventualmente se mejoran. A nivel local, esto es fácilmente verificable a través de plataformas online de acceso libre como Google Maps.De hecho, los nuevos barrios que se están recorriendo actualmente se establecen por satélite con criterio georreferencial -contó Rico- y los voluntarios se mueven dentro de un polígono o límite. Allí entrevistan a un solo miembro por familia y no utilizan papeles sino celulares así que, más allá de la intensidad de la pandemia, el censo continúa.

Los últimos datos

La última actualización del Renabap corresponde al año 2016, por eso el gobierno nacional dispuso recabar nueva información de manera simultánea en todo el país. Para ello, en Santa Fe articula con el Ministerio de Desarrollo Social, a través de la Secretaría de Políticas de Inclusión y Desarrollo Territorial. En ese sentido, el titular de la cartera, Danilo Capitani, explicó que trabajan con los barrios registrados para llevar adelante obras de infraestructura “y también otras más pequeñas que cada lugar requiere, para luego continuar con los sectores que se vayan sumando a este programa”.

En cuanto a los ya incluidos, los describió como “lugares de alta vulnerabilidad social, donde hacen falta obras como agua, cloacas, veredas, apertura de calles y regularizaciones de dominio”, entre otras necesidades.

Una de las particularidades que implica la pertenencia al Registro, es la posibilidad que tienen los vecinos de recibir un Certificado Familiar de Vivienda. “Es un primer paso para la seguridad en la tenencia y para solicitar el acceso a servicios públicos básicos”, completó Rico. “Los vecinos pueden tener un domicilio, pueden decir: “Existo, acá vivo” y pasar a exigir lo que exige cualquier barrio en cuanto a servicios, además de un piso legal que evita los desalojos”, concluyó el subsecretario. En los próximos meses estarán los resultados del censo; la búsqueda de una solución para el problema de fondo se proyecta a largo plazo.

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