Pese al abroquelamiento de la comunidad universitaria para reclamar por el salario docente y un mayor presupuesto educativo, entre los padres de los colegios secundarios que dependen de la UNR ya existe preocupación por la pérdida de clases. "Aparte de ruido, lo que podemos hacer es muy poco, por eso les pedimos a las autoridades de la UNR que vayan a golpear las puertas del Ministerio de Educación para exigir que se encauce este conflicto", dijo Armando Mujica, padre de un chico de tercer año del Politécnico. "Los contenidos que se pierden no se recuperan, se recortan", afirmó. "En un corte de ruta o un bloqueo a una fábrica los efectos son inmediatos y se mueve todo el mundo; en cambio, en la educación las consecuencias de las medidas de fuerza son acumulativas: el chico pierde la gimnasia de levantarse temprano, de escuchar a sus profesores, de dar exámenes, pero pareciera que a las autoridades eso no les interesa", razonó Mujica. Pidió que "así como el rector de la UNR y los decanos fueron a Coad, también vayan a golpear las puertas" de Educación y a "denunciar que esto es serio, porque a los chicos les causa un daño muy grande".




























