A partir de hoy se inicia un cambio significativo dentro de las tareas y funciones del Registro Civil, ya que desde el sábado 1º de agosto entró en vigencia el flamante Código Civil y Comercial después de 144 años bajo el diseñado por Vélez Sarsfield.
Los cambios son varios, ya que se amplían derechos —como la mayor libertad para la elección de nombres—, pero también traerá “dudas” y “complejidades” que el director del Registro Civil provincial, Gonzalo Carrillo, apuesta a que se vayan despejando sin mayores traumas con el correr de los días y, en algunos casos, de los años, a medida que se produzca jurisprudencia.
Con el libro del nuevo Código Civil cargado de marcas adhesivas y dos teléfonos celulares y mails a full desde hace meses, Carrillo —junto con los responsables de los registros de otras seis provincias— se vienen preparando y capacitando junto con el personal de todas las dependencias del Registro Civil santafesino para esta nueva etapa. Se envió un instructivo a los distintos registros distribuidos en la provincia como apoyo frente a las dudas.
El reemplazo del Código Civil que se inauguró el sábado llega con cambios profundos que se sienten en distintos planos, desde sociales, legales y hasta económicos.
En el caso del Registro Civil rigen a partir de hoy nuevos principios para las uniones convicenciales y divorcios, hasta habrá sorteo para definir el nombre y apellido de un hijo si los cónyuges no se ponen de acuerdo. Pero eso con el primero, ya que a partir de allí los hermanitos —en el caso del apellido— deberán llevar el mismo y el mismo orden.
También hay cambios en materia de herencia y en el registro de “capacidad restringida” —no más “discapacidad”—, temas que generarán seguramente debate en torno al “derecho a la intimidad” en la información pública. Es que, como explicó Carrillo, con el nuevo Código las capacidades restringidas pueden ser transitorias —ejemplo, un adicto recuperado—, pero deben inscribirse en los márgenes de las partidas de nacimiento. Y, como en muchos empleos o hasta para empezar a operar con algunos bancos, se solicitan ese documento, la persona puede llegar a ser discriminada pese a no estar más discapacitada. Por eso, el funcionario apunta a entregar —como en la provincia de Entre Ríos— un certificado y no ya la partida en pos de preservar la intimidad de esa persona, que sólo contenga que tiene “capacidad restringida” si está vigente, de lo contrario, no.
A partir de hoy hasta el discurso que utilizan los funcionarios en la celebración de los matrimonios también cambian. De tres artículos se pasa a uno y donde antes decía que era “obligatorio” la fidelidad ahora dice que es un “deber moral”. Ahora los contrayentes pueden llegar al Registro Civil con una escritura pública —que no será accesible al público— en el que dejan plasmada las condiciones de contrato prematrimonial y de régimen de separación de bienes.
Esto último también lo pueden tramitar los matrimonios que ya se casaron hasta hoy nuevas convenciones matrimoniales.
Uniones convivenciales. Se abre un régimen de uniones convivenciales, que a diferencia con las convenciones matrimoniales estriba en el derecho hereditario, que inicialmente estará ubicado en la oficina de matrimonios a domicilio y que en Rosario está ubicado en el Registro de calle Salta y Ovidio Lagos.
Se introducen cambios en materia de adopción y aparece la figura de la “voluntad procreacional” para se someten con consentimiento que harán un tratamiento. Y si se genera un niño el certificado de nacido vivo tendrá un apartado que dirá que nació por técnica de reproducción asistida. Información que se guarda a perpetuidad.





























