"El gran problema del Gran Rosario no es tanto la cantidad de armas que hay circulando, sino que muchas son de grueso calibre y que todas las bandas criminales tienen fácil acceso a ellas", remarcó el ministro de Seguridad de Santa Fe, Maximiliano Pullaro. El funcionario atribuyó esa situación a "los desmanejos que hubo en la Fábrica de Armas que cerró en 2003 y en Fabricaciones Militares, que dejó de operar en 2014. Desmanejos que permitieron que muchos delincuentes tuvieran acceso a armamento letal".
En diálogo con La Capital, Pullaro reconoció que es "verosímil" que el 10,1 por ciento de rosarinos consultados en una encuesta diga que tiene armas.
En ese sentido, comentó que "por cada arma legal registrada siempre se calcula que hay entre dos y tres ilegales. En el Gran Rosario se estima que hay unas 30 mil registradas, con lo cual puede haber en la ciudad unas cien mil", como surgió de la encuesta de victimización de la Intendencia.
Para el ministro de Seguridad, "la cantidad de armas que hay en la región, tanto las declararas como las ilegales son un gran problema. En una sociedad con altos niveles de violencia, la presencia de las armas transforma esa violencia en violencia letal".
Luego, fue más allá y agregó: "El gran problema que tenemos en el Gran Rosario no es tanto la cantidad de armas que hay circulando sino que muchas son de grueso calibre y que todas las bandas criminales tienen fácil acceso a ellas".
Pullaro atribuyó la situación a "los desmanejos que hubo en la Fábrica de Armas que cerró en 2003 y en Fabricaciones Militares que dejó de operar en 2014. Desmanejos que permitieron que muchos delincuentes tuvieran acceso a armamento letal".
"Si uno compara —continuó—, por ejemplo, las armas que usan en Rosario y lo que ocurre en el conurbano bonaerense, verá que aquí son de mucho mayor calibre por la cercanía de las dependencias de Defensa que operaron hasta hace pocos años, que derivaron en denuncias penales por faltantes de armas y municiones".
El funcionario provincial resaltó además que las acciones que viene llevando adelante su cartera en la materia permitieron "que el año pasado se secuestraron 9.000 armas en todo Santa Fe, 2.000 de ellas en Rosario".
El ministro de Seguridad mencionó los ejes de actuación de la provincia para disminuir la cantidad de armas en circulación en Santa Fe. "Llevamos adelante una intensa política de control es de armas en la calle, dependencias policiales y circuitos delictivos", enumeró.
Además de las armas secuestradas en operativos policiales, Pullaro destacó que lograron sacar "unas 3.000 armas que estaban alojadas en comisarías en la más absoluta informalidad, que habían sido secuestradas en procedimientos policiales".
Sobre esas armas en dependencias policiales, el titular del Ministerio de Seguridad explicó que "corresponden al viejo sistema (procesal penal). Allí la Corte Suprema tenía 15 días para retirarlas y remitirlas a depósitos judiciales pero fueron quedando por tiempo indeterminado sin ningún tipo de registro y de vínculo con los expedientes judiciales".
Según Pullaro, una medida clave fue "coordinar con el Ministerio Público de la Acusación una mesa de trabajo unificada para romper los circuitos ilegales, cargando en un sistema informático dónde hay presencia de armas, dónde se secuestraron, dónde se utilizaron para evitar su reutilización".
En paralelo, el Ministerio de Seguridad ya logró peritar "cerca del 70 por ciento de las armas que posee la policía de Santa Fe, unas 14 mil. Y a fin de año todas las armas que tiene la policía estarán peritadas, un caso único en el país", mencionó.
Pullaro comentó que "al tener todas las armas peritadas, ante cualquier duda sobre una incorrecta utilización de una de ellas se entrecruza la información y se sabe en tiempo real si hubo sustracción o extravío de armamento oficial".
Respecto a las armas en manos policiales de las que se perdieron registro, el año pasado se investigaron cerca de 30 casos. "Una cifra baja teniendo en cuenta que siempre se habló de muchos más en la provincia", cerró.
Aval oficial a
leyes más duras
El ministro de Seguridad de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, se manifestó abiertamente "a favor" de endurecer las leyes que penalizan la portación ilegal de armas. En particular, el funcionario apoyó un aumento de las condenas para aquellos que cometen delitos portando armas y pidió mayor rigurosidad "para quienes sean reincidentes" en la materia. Para el titular de la cartera de Seguridad "hay que cambiar la legislación para combatir en serio el problema de la tenencia ilegal de armas. No se puede tener armas sin permiso, sin controles del Estado. Y para quien incumpla, la sanción no debería ser excarcelable por el daño que le genera a la sociedad".