Tras el sonoro rechazo del Concejo al proyecto de construir cocheras subterráneas en la plaza San Martín, el municipio comenzó a trabajar en una nueva propuesta para concretar la obra. A pedido de la intendenta Mónica Fein, tres áreas de la estructura de gobierno diseñan nuevos pliegos de licitación para que sean discutidos en el cuerpo legislativo el año que viene. El plan es lanzar una convocatoria desde cero para desarrollar estacionamientos bajo tierra en tres lugares de la ciudad.
"La idea es que las áreas técnicas del municipio elaboren una propuesta con alternativas puntuales para que las empresas que deseen presentarse a la licitación participen en igualdad de condiciones", anticipó el secretario de Gobierno, Fernando Asegurado. La expectativa es que los pliegos puedan ser discutidos en el Concejo en las últimas sesiones de febrero.
La nueva estrategia del municipio no contempla la edificación de las cocheras bajo el régimen de iniciativa privada, tal como estaba pautado en la propuesta que se diluyó en la estruendosa sesión legislativa de la semana pasada. Esta vez se diseña un llamado a licitación bajo el régimen ordinario de concesiones, por un plazo a definir y debajo de tres espacios públicos: la plazas San Martín, Sarmiento y del Foro o algún sitio cercano por bulevar Oroño.
El naufragio. El anterior planteo de la Intendencia para llevar adelante las cocheras subterráneas naufragó en el Concejo el miércoles de la semana pasada. La oposición se opuso a declarar de interés municipal una de las iniciativas empresarias para construir un cochera bajo la plaza San Martín.
El planteo estaba encuadrado dentro de la ordenanza de iniciativa privada, que permite privilegiar una oferta particular y a partir de esa propuesta promover el llamado a licitación.
Ante la falta de consenso, el oficialismo ofreció aprobar los pliegos para el llamado a licitación por fuera del régimen de iniciativa privada. Pero surgieron críticas, como la falta de análisis del impacto ambiental, y los ediles votaron que el proyecto volviera a comisión para que lo estudiara la nueva composición del cuerpo.
A pocos días de caer esa propuesta el Ejecutivo ya comenzó a diseñar una estrategia superadora. Fein les solicitó a los titulares de las secretarías de Planeamiento, Servicios Públicos y Obras Públicas que diseñen un nuevo llamado a licitación, ya no bajo el sistema de iniciativa privada sino como una convocatoria a inversores en igualdad de condiciones. El Ente de Transporte de Rosario también participará del estudio. La idea es, una vez concluidos los pliegos, presentarlos a debate en el Concejo. Esta propuesta anularía de hecho la discusión anterior, que ahora quedó en fojas cero.
En caso de ser aprobada correrían los plazos formales de toda licitación pública, "con plazos de oferta y adjudicación de obras de entre un año y medio y dos", dijo Eleonora Scagliotti, subsecretaria de Planeamiento. La convocatoria sería bajo el sistema de concesión para la obra pública, donde la empresa ganadora tiene a su cargo la inversión y el derecho a explotación comercial bajo un plazo determinado.
Ese lapso, indicó, está bajo estudio: "Lo vamos evaluar en función de una ecuación de rentabilidad por la magnitud de la obra. Ya no estaríamos restringidos a los 20 años sino que podríamos poner los plazos que consideremos". En relación a otro punto polémico, el impacto ambiental de la obra, indicó que un estudio de la Universidad Católica sobre la plaza San Martín concluyó que no existirían riesgos, aunque realizó sugerencias.
"Esas recomendaciones las tendremos en cuenta para la reformulación del pliego y además se les va a exigir un estudio ambiental a cada uno de los oferentes", añadió Scagliotti, quien trabaja en la nueva apuesta del municipio para materializar las cocheras bajo tierra.
Fuerte rechazo de un grupo ecologista
Integrantes del Taller Ecologista de Rosario objetaron la construcción de cocheras subterráneas. “Se trata de enterrar autos para que no se vean”, plantearon y remarcaron que el estudio de prefactibilidad sobre el impacto ambiental de la obra es insuficiente.
“En el mismo se aclara que no incluye estudios técnicos de suelo ni capa freática, interferencia con infraestructura subterránea, veredas, programa de retiro del material extraído, afectación del tránsito y la circulación durante la construcción, estudios de ruido, vibraciones, calidad del aire y tratamientos pluviales”, plantearon en relación al informe de la Universidad Católica.
Así, recomendaron que antes de avanzar en la iniciativa se realice un estudio que incorpore todas esas variables. “Parece ser el caso de un estudio forzado a medida de las necesidades”, cuestionaron, además de remarcar que “la construcción de enormes cocheras en el área vecina al microcentro no disuadirá, todo lo contrario, sólo puede alentar el ingreso de vehículos a la zona”. Señalaron, además, que se debe propiciar un debate democrático del tema ante “una gran transformación urbana como la planteada”.
“El modelo de transporte imperante en la ciudad no se modificará escondiendo los autos por un rato. Se plantea una inversión de sesenta millones de pesos y no se presenta ninguna alternativa de cómo podría usarse ese dinero sin fortalecer la lógica del automóvil individual. Siguen sin plantearse alternativas superadores frente a la lógica imperante”, enfatizaron.