El embajador de Francia en la Argentina, Romain Nadal, está de visita en Rosario para participar de una serie de actividades diplomáticas, que incluyeron la visita a autoridades de los gobiernos provincial y municipal, instituciones educativas, empresas de origen galo y el Museo del Deporte. Entre sus consideraciones el foco estuvo puesto en la escalada de la ultraderecha en las bancas del parlamento europeo. "El nacionalismo es Auschwitz, son los campos de concentración, es lo que nos llevó a la autodestrucción en Europa y no queremos que vuelva, no queremos el regreso del antisemitismo, el racismo, el rechazo al otro", dijo enfáticamente ante la avanzada de la extrema derecha.
Las elecciones en el Parlamento europeo tuvieron el sesgo del avance de la extrema derecha, que si bien no alteró los poderes entre las fuerzas políticas provocó el llamado a elecciones anticipadas en Francia para cargos legislativos y dejó a Alemania y Austria con signos de un electorado que viró a estas expresiones.
Una situación que Nadal no evitó en la charla con La Capital en su visita a Rosario, en donde se reunió con autoridades gubernamentales, Bolsa de Comercio, fuerzas de seguridad, escuelas y la UNR.
Desafío
"Tras la Segunda Guerra Mundial, Europa construyó un modelo político, económico y social genuino con responsabilidad social y ecológica", mencionó el diplomático para meterse de lleno en el aumento del voto a la extrema derecha. "Es algo preocupante que debe llevar a los responsables políticos a contestar a la opinión pública lo que significa el voto castigo. Una preocupación vinculada a los excesos de la globalización que significaría un retroceso medioambiental, de progreso e inclusión social tras haber vivido 70 años de progreso ininterrumpido". dijo para instar a superar los nacionalismos y compartir soberanía. "Este es el gran desafío de contrarrestar la nostalgia de los pueblos sobre la soberanía clásica que no corresponde al siglo XXI".
Hacia la integración
Por ello es para Nadal responsabilidad de la política el explicar como compartir un proyecto nacional con el europeo, ya que las fuerzas populistas y los demagogos intentar debilitarlo permanentemente. Hacen creer que la vuelta al pasado, al marco nacional es la solución cuando el mundo necesita integración y no desintegración
"La ultraderecha y los populismos quieren desintegración e incentivar el nacionalismo y en Europa sabemos que significa guerra, que el nacionalismo en Auschwitz, son los campos de concentración, es lo que nos llevó a autodestruirnos. No queremos que vuelva el antisemitismo, el racismo, el rechazo al otro y los prejuicios, por eso es fundamental el proyecto europeo, la educación, el intercambio de idiomas un manual de historia común como tuvo el tratado Eliseo entre franceses y alemanes. Imaginemos un manual en común entre israelíes y palestinos , demostrar que los pueblos pueden vivir en paz y fraternidad. Este modelo no será abandonado por los franceses, no lo vamos a abandonar pese a la extrema derecha y en Europa aún hay una mayoría demócrata".