La primera noche del 2017 llegó a Rosario con menos violencia que otros años, aunque igualmente se registraron 18 heridos por disparos (tres por balas perdidas) y arma blanca, un 30 por ciento abajo de las cifras del 2016. En cuanto a las consecuencias de la pirotecnia, hubo seis consultas ambulatorias (entre ellas las de dos nenes), un número que también se mantiene en sostenido descenso. El municipio trazó un balance positivo de la celebración de Año Nuevo y destacó que esta vez en su transcurso no se produjeron homicidios.
El secretario de Salud Pública municipal, Leonardo Caruana, confirmó que en el marco de los festejos no hubo víctimas fatales y que se registró un 30 por ciento menos de heridos por manipulación de armas respecto del año pasado.
Según precisó el funcionario, en el cambio de almanaque anterior se contaron 16 heridos por arma de fuego, mientras que ayer hubo 12. En cuanto a los lesionados por arma blanca, el año pasado llegaron a la decena y ayer se atendieron seis.
"No debería haber ningún caso de violencia, pero debemos admitir una baja de los mismos y este año destacar la ausencia de casos fatales. Notamos una buena evolución", afirmó el titular de Salud.
La misma tendencia se verificó en los accidentes producto del uso de pirotecnia, que continuaron descendiendo. Al respecto, Caruana confirmó que a las guardias de los centros de salud llegaron seis consultas, todas ambulatorias.
En todos los casos se trató de lesiones leves, que fueron atendidas y resueltas en los efectores y los pacientes pudieron regresar a sus hogares en buen estado.
El balance positivo se extendió a otros aspectos del festejo en Rosario, que registró mucho desplazamiento de gente, pero sin episodios de gravedad.
"Fue una noche de gran movimiento", indicó el titular de Control y Convivencia, Gustavo Zignago, para asegurar que, sin embargo, "no hubo grandes incidentes".
Los múltiples operativos preventivos que se desplegaron durante el festejo estuvieron a cargo del Ministerio de Seguridad de la provincia y la secretaría que conduce Zignago.
Durante esos procedimientos —realizados sobre 272 vehículos, básicamente para controlar el estado de los conductores y chequear la documentación— 35 rodados terminaron remitidos al corralón, 25 de ellos tras arrojar un resultado positivo en las pruebas de alcoholemia. El nivel más elevado de concentración de alcohol en sangre llegó a 2,38.
El resto de los vehículos enviados al corralón registraba irregularidades en los documentos y elementos de seguridad obligatorios para circular.
Según detalló el funcionario, el personal de control también intervino junto a la policía en la vía pública para disuadir grandes concentraciones, fiestas o encuentros callejeros que pudieran generar molestias a los vecinos y el consumo de alcohol.
Según detalló Zignago, el diagrama de trabajo se desplegó en múltiples puntos de la ciudad. Por ejemplo, en la zona de La Fluvial, donde se concentró mucha gente. Allí se señalizó el predio con conos para evitar el estacionamiento en espacios peatonales y verdes, y se disuadió a un grupo de cuidacoches en estado de embriaguez.
Siempre según fuentes del municipio, otro punto fue Moreno y Presidente Illia, donde pasada la una de la madrugada personal de la secretaría y efectivos de la Unidad Regional II de la Policía de Santa Fe se hicieron presentes para desalentar el armado de una fiesta callejera.
Más tarde el festejo se trasladó a unas pocas cuadras, a Illia y Presidente Roca, donde unas 300 personas participaron de un recital armado con sonido de escaso poder de amplificación. En el sitio se ejercieron controles sobre el consumo de alcohol y se labró un acta, que será elevada a la Justicia Municipal de Faltas.
En José Ingenieros y Cordiviola también hubo una concentración nocturna sobre la que actuaron la policía y personal de Control, que secuestró bebidas alcohólicas.
Otros lugares donde iba a armarse fiesta, pero se impidió, fueron San Luis y cortada Moss, Carrasco y Díaz Vélez, pasaje Noruega e Iriondo, Avellaneda y Tuella, Lavalle y San Luis, 9 de Julio e Iriondo, y Tuella y Reconquista.