El Colegio de Farmacéuticos detectó una caída en la venta de medicamentos de venta libre como consecuencia directa de la crisis y la recesión económica. Una retracción que afectó la compra de antifebriles, analgésicos y expectorantes, entre otros fármacos.
Son los síntomas del comportamiento de la población en un escenario en el que los remedios aumentaron dos puntos por debajo de la inflación, y donde la baja interanual en la compra de los medicamentos de venta bajo receta fue de un 6 por ciento interanual y de un 19 por ciento entre abril del año pasado y abril de este año en los que respecta a los de venta libre.
Desde la entidad que agrupa a los farmacéuticos, su prosecretario, Leonardo Jurado, brindó un panorama de la evolución de costos de los medicamentos y de la actitud de los clientes en los comercios del ramo.
"La disminución en la cantidad de medicamentos sin receta dispensados de manera interanual fue del 19 por ciento, pero, cuando desglosamos este porcentaje, vemos que el mayor impacto se da en los remedios de venta libre. Muchos pacientes usan lo que les quedó guardado en el botiquín y obviamente no lo están renovando hasta que una pequeña afección se resuelva. La gente va a esperar para volver a comprarlo y tenerlo en su casa", remarcó Jurado para dar cuenta de esta disminución progresiva.
Algunos clientes consultados por La Capital confesaron que, según el tipo de dolencia, apelan al remedio casero para el reemplazo de los blísters con comprimidos. La gente utiliza té con miel y limón para la tos, caramelos de miel para el dolor de garganta y té de hierbas con algún yuyo medicinal para el dolor de estómago. También recurren al hielo 15 minutos si hubo algún golpe o pequeña lesión muscular que requiera un efecto antiinflamatorio. En otros casos, la cápsula blanda de mayor costo fue reemplazada por la tradicional pastilla más difícil para tragar.
Con receta, otra conducta
Sin embargo, los medicamentos con receta tuvieron un comportamiento distinto en el consumo. Se mantuvieron estables en las prescripciones de los tratamientos crónicos, como las patologías asociadas a diabetes, enfermedades respiratorias y cardiopatías. La cobertura viene con la seguridad social y no tuvo alteraciones.
Los remedios en general estuvieron por debajo de la inflación en los últimos meses. Abril arrojó el 4,6 por ciento cuando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue del 8,8 por ciento.
"Comparamos de manera interanual para tener un panorama más claro. Con respecto a la evolución de precios se ha registrado una variabilidad muy grande. Venimos de la gestión anterior con un acuerdo de precios y un aumento muy marcado de diciembre a esta parte. La evolución en el precio de los medicamentos desde comienzo de año a estos días fue dos puntos inferior a la inflación, pero lo importante es que entre abril y abril la disminución del consumo fue del 19 por ciento", dijo Jurado.
Lo sustantivo es que, al desglosar las variables, los farmacéuticos advirtieron que la disminución es muy marcada en los medicamentos de venta libre. "Hoy vemos como las familias priorizan otras cuestiones. Lo esencial es comer y tener algunos insumos para la salud", subrayó.
Los medicamentos de venta sin prescripción representan el 23 por ciento del mercado en unidades y participan con el 11 por ciento del total facturado.
"Lo que no disminuyó es la venta del medicamento crónico que se ha amesetado estos cinco meses. Esto implica que, pese a que el precio se modificó, se cumple con los remedios esenciales para muchos de los pacientes", señaló insistió el dirigente de la institución que representa a los farmacéuticos.