Aunque pueden aparecer en forma aislada en un solo miembro de una familia, los problemas gastrointestinales que generan (y que pueden extenderse a otros órganos) también suelen darse en todo o casi todo el grupo familiar, o incluso tener características de brote, como ocurrió en marzo de 2022 en un casamiento en Rosario donde resultaron afectadas 42 personas, y en diciembre, cuando 82 invitados a una cena de graduación presentaron diarrea, vómitos y dolor de panza, después de haber participado del evento, según registros de la cartera sanitaria local.
Todas las personas que se intoxicaron en esas dos situaciones evolucionaron en forma favorable.
El hecho más trágico que se produjo en Rosario en relación a una intoxicación alimentaria sucedió en agosto de 1987 en la sandwichería Aguiló, un brote que afectó a unas mil personas, muchas de las cuales debieron ser internadas, y se produjo al menos un fallecimiento.
“Las enfermedades diarreicas agudas continúan siendo uno de los problemas más serios de la salud pública en los países en desarrollo y son una de las causas principales de morbilidad y de consulta ambulatoria”, señaló el infectólogo Matías Lahitte, a cargo de Epidemiología municipal.
En la atención pediátrica, detalló el especialista, la enfermedad diarreica aguda “constituye uno de los principales motivos de consulta”.
Es un problema de salud “muy serio” sobre el que hay estar atentos, particularmente en verano. La ingesta de agua o alimentos contaminados (además de la transmisión fecal-oral que puede ser de persona a persona o de una animal a una persona) son las principales causas, agregó el médico.
“Desde salud pública hacemos vigilancia epidemiológica de estos eventos. Tenemos la posibilidad de contar con un importante recurso que es el circuito de epidemiología que trabaja con la red de laboratorios de microbiología de la secretaría de salud pública de Rosario que nos permite el diagnóstico etiológico microbiológico, es decir, identificar el germen que produjo el problema”, puntualizó.
Entre las bacterias más comunes que producen diarreas de moderadas a severas se han encontrado: salmonella, escherichia coli, shigella y sapovirus.
Cuando la intoxicación afecta a un grupo de personas se inicia un procedimiento en el que participa también el Instituto del Alimento que puede, luego de obtener las pruebas correspondientes, clausurar el lugar donde se elaboraron los alimentos que resultaron perjudiciales.
“En los meses de septiembre y diciembre hubo un aumento significativo de casos de diarreas. La edad promedio de los afectados se ubicó entre los 25 y los 52 años, ubicándose en los extremos un niño de un año y una persona de 78 años”, señala un informe elaborado por Epidemiología.
Las medidas necesarias
Para minimizar el riesgo de contraer una enfermedad por ingesta de agua o alimentos contaminados es imprescindible tener en cuenta algunas acciones.
Desde el departamento de Educación del Instituto del Alimento de Rosario indican:
* Utilizar siempre agua potable para ingerir, lavar y preparar alimentos, lavar y desinfectar utensilios y superficies. En caso de no estar seguro de si el agua es potable: hervir durante 5 minutos o bien desinfectar con 2 gotas de lavandina por litro de agua y dejar reposar 30 minutos.
* Lavarse las manos con jabón y enjuagar: antes de comer, preparar alimentos y servir la comida; después de ir al baño, tocar alimentos crudos, tocar mascotas, estornudar, toser, sonarse la nariz, y cada vez que se ensucien las manos.
* Lavar bien frutas y verduras, especialmente si se van a consumir crudas. En este sentido solicitan asegurar las siguientes buenas prácticas: cocinar completamente los alimentos, en especial carne roja, pollo, pescado y huevos; en el caso de las carnes rojas, especialmente carne picada, cocinar hasta que los jugos sean claros, no rosados (o hasta que no queden partes rojas o rosadas)
* Recalentar los alimentos hasta que estén bien calientes o hirviendo (por lo menos, durante 5 minutos). No entibiar los alimentos. Recalentarlos a temperaturas elevadas. En el caso de salsas, sopas y guisos, hasta que hiervan.
* Evitar las preparaciones que incluyan huevo crudo.
* Separar siempre los alimentos crudos (especialmente las carnes) de los alimentos cocidos para evitar la posible contaminación cruzada.
* Consumir leche y derivados pasteurizados.
*Colocar los alimentos en la heladera lo más rápido posible para que no pierdan la cadena de frío (entre 0 y 5 ºC).
* No dejar alimentos cocidos a temperatura ambiente por más de 2 horas.
* Ubicar los alimentos frescos o ya cocidos en la parte superior de la heladera y los crudos, preparados para una posterior cocción, en la parte inferior.
* No descongelar los alimentos a temperatura ambiente, sino en heladera, horno microondas o bajo corriente de agua fría. No volver a congelar un alimento que ya fue descongelado, a menos que se lo cocine antes de congelarlo nuevamente.
* Guardar los alimentos en recipientes limpios y tapados dentro de la heladera. Nunca guardar latas abiertas de alimentos.
* Verificar el rótulo de los alimentos envasados, como la denominación del producto, ingredientes, fecha de vencimiento, condiciones de conservación, indicaciones del fabricante.
* Desechar las latas de conservas abolladas, golpeadas, oxidadas o hinchadas.
* Rotular claramente todos los productos de limpieza, insecticidas y cualquier producto químico, para evitar confusiones potencialmente fatales.
* Evitar la presencia de animales en los sectores de elaboración de alimentos. Los animales domésticos deben de estar desparasitados.
Es importante además, ante la aparición de síntomas, “la ingesta de medicamentos e infusiones caseras sin indicación médica; evitar el uso de antibióticos y fármacos inhibidores de la motilidad intestinal”.
Otra de las recomendaciones es “cumplir la vacunación oral contra el rotavirus (incorporada en el 2015 en el Calendario Nacional de Vacunación), que apunta a proteger a menores de 6 meses con el fin de disminuir la incidencia, internación y la mortalidad por diarreas agudas y deshidratación”.
En cuanto a la infección causada por escherichia coli, que puede producir síndrome urémico hemolítico, una enfermedad severa que puede dañar el funcionamiento de los riñones e incluso ser letal, es clave pedir asesoramiento médico cuando hay diarrea que persiste, diarrea con sangre, palidez, dolor abdominal, especialmente en niños y niñas de corta edad.
En una nota publicada por este diario el 12 de enero se informó que se habían detectado 7 casos en los últimos meses, el último al comienzo de este año.
La niña afectada, que tuvo síntomas severos, se encuentra estable, y continúa internada en una sanatorio pediátrico del centro de la ciudad.