Los cerca de 4.600 audios recuperados del celular de Esteban Alvarado son la evidencia central en el juicio que se le sigue al empresario narco por dirigir una violenta asociación ilícita. Es la prueba sobre la cual giró la novena audiencia de debate en el Centro de Justicia Penal. Conectado por videoconferencia desde Estados Unidos y con la asistencia de dos traductoras, el representante de la empresa de origen israelí que desencriptó el teléfono explicó el proceso aplicado al smartphone que Alvarado arrojó al río antes de ser detenido en febrero de 2019. Luego un perito informático local explicó cómo se accedió a los mensajes que contenía el aparato.
El iPhone 8 de Alvarado fue recuperado en la orilla de un complejo de cabañas donde se alojaba en Embalse Río Tercero. Segundos antes de ser detenido arrojó el aparato al agua, pero un policía rescató de la costa el smartphone sumergible que resistía media de hora de inmersión. Como el teléfono estaba bloqueado con un código numérico y la compañía Apple se niega a suministrar información que afecte la privacidad de sus clientes, los fiscales Luis Schiappa Pietra y Matías Edery remitieron el aparato a la compañía electrónica Cellebrite, de origen israelí y con fama mundial por trabajar con el FBI estadounidense.
Esa firma cuenta con software para deshabilitar el código o la contraseña en dispositivos basados en los sistemas operativos de Android. El propio jefe de la Tropa de Operaciones Especiales, Maximiliano Bortolotti, viajó a fines de febrero de ese año a Nueva York para llevar el teléfono a la sede de Cellebrite en New Jersey.
Desde esa ciudad, a 8.300 kilómetros de distancia, el responsable del área forense de la compañía declaró este lunes en el juicio que se les sigue a Alvarado y otros seis acusados en el Centro de Justicia Penal rosarino. Con la asistencia de dos traductoras en la sala, y a la vista de los acusados conectados por pantalla desde sus lugares de detención, el supervisor John Chan explicó cómo se procedió con el móvil desde su ingreso a las oficinas hasta su devolución. Dijo que se trata de un proceso estandarizado y es efectuado por técnicos bajo máximas normas de seguridad.
El testimonio fue cuestionado al inicio por las defensas. Plantearon que no era el representante idóneo, dijeron que no se acreditó que Chan sea quien dice ser y advirtieron que la persona que recibió el teléfono en aquel momento ya no trabaja en la compañía. Por esto solicitaron que el representante de Cellebrite no declare. Los jueces Alejandro Negroni, Patricia Bilotta y María Isabel Mas Varela consideraron que ese asunto ya había sido resuelto en la audiencia preliminar al juicio y autorizaron el testimonio.
En Cellebrite el iPhone fue sometido al sistema de extracción UFED, un software con el que se captura evidencia crítica del teléfono. Eso explicó a continuación el experto en informática forense Franco Arana, jefe del departamento de Análisis Digital Forense del Organismo de Investigaciones. Dijo que la compañía extrajo los datos del dispositivo móvil, sin intervenirlos, y remitió esa copia en una suerte de disco externo provisto de un teclado y un código de acceso, además de la aplicación para acceder al material.
>> Leer más: Claves del juicio a Esteban Alvarado, el rival de Los Monos acusado de montar un emporio criminal
“La extracción forense ya estaba hecha. Faltaba la decodificación”, dijo Arana, y explicó cómo se decodificó el sistema de archivos. Esto permitió acceder a distintas plantillas como la agenda de contactos, el historial de navegación en internet, los registros de llamadas comunes o a través de aplicaciones como Telegram y WhatsApp, imágenes, videos, textos y sonido. Dentro de este último rubro se detectaron 5.660 notas, entre sonidos del sistema, audios y mensajes de voz.
Sobre este aspecto, el de las notas de voz, girará la audiencia de mañana. Para este martes está previsto que continúe la declaración de Arana con la reproducción de los audios que la acusación considera más relevantes como evidencia. Ante otro planteo de las defensas, el tribunal autorizó a las defensas a acudir a la próxima jornada con un perito de parte que asesore en cuestiones técnicas.