En estos días, las lágrimas de D’Zhana Simmons, de 14 años, son de alegría, pero hace unos meses eran de pavor.

En estos días, las lágrimas de D’Zhana Simmons, de 14 años, son de alegría, pero hace unos meses eran de pavor.
Al ser dada de alta ayer de un hospital de Miami, Simmons pareció maravillarse de lo que ha padecido. Desde julio, fue sometida a dos trasplantes de corazón y sobrevivió con bombas cardíacas artificiales (pero sin el órgano en su cuerpo) durante cuatro meses entre las cirugías.
Hace pocos meses, D’Zhana y sus padres supieron que padecía una hipertrofia cardíaca, por lo que el órgano carecía de la fortaleza suficiente para bombear adecuadamente la sangre. Se trasladaron de su pueblo, Clinton, en Carolina del Sur, al hospital infantil Holtz en Miami para que fuera sometida a un trasplante.
Empero, el nuevo corazón no funcionó adecuadamente, por lo que los cirujanos lo extirparon dos días después y la conectaron al abultado aparato que contenía el sistema de bombeo.
Durante los casi cuatro meses entre ambos trasplantes, D’Zhana no pudo respirar por su cuenta la mitad de ese tiempo. Además, tuvo fallos renales y hepáticos y hemorragias gastrointestinales.
Cuando D’Zhana estuvo en condiciones de soportar otra operación, recibió un segundo trasplante el 29 de octubre. Ayer se fue a su casa. l (AP)
