De la mano del boom de las ventas de productos informáticos, electrodomésticos y celulares creció también la chatarra electrónica, que fue definida como "un verdadero problema del siglo XXI" por los especialistas.
De la mano del boom de las ventas de productos informáticos, electrodomésticos y celulares creció también la chatarra electrónica, que fue definida como "un verdadero problema del siglo XXI" por los especialistas.
"La basura electrónica nos tapa, y a veces, nos mata", aseguró el biólogo Gustavo Protomastro de la consultora e-Scrap, dedicada, al manejo de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.
Protomastro afirmó que la chatarra electrónica "avanza contaminando suelos, cuerpos de aguas, ecosistemas y a nosotros mismos", y no dudó en sostener que la única solución racional es el reciclado.
Los tubos fluorescentes con mercurio, las baterías de celulares con cadmio, las heladeras o aires acondicionados con gas CFC, tanto por el gas refrigerante como en el poliuretano, son elementos altamente contaminantes, recordó el experto.
La cifra de este tipo de desechos en nuestro país parece sideral aunque es bastante menor frente a la cantidad de basura electrónica que desechan los suizos (10 kilos por habitante al año) o los estadounidenses (seis kilos por habitante por año).
Sin embargo, en Europa, Japón o América del Norte, "sea por normativas específicas o por iniciativa del sector industrial, existe una responsabilidad posconsumo y cada vez menos toneladas van a parar a los basurales", precisó.
Reciclaje. "Cada heladera, aire acondicionado, televisor o computadora que se tira, conlleva diversas partes por millón de desechos peligrosos, que deben ser gestionados para reciclarlos y usarlos como insumos de nuevos procesos industriales", señaló.
Protomastro dijo que "no sólo generan chatarra electrónica los consumidores, sino todos los que proveen electricidad, comunicaciones, datos, servicio técnico y venta".
"El parque de telefonía celular superó los 32 millones de unidades al año, la venta de heladeras se acerca a las 800 mil, la de lavarropas a 900 mil y la de computadoras superó el millón y medio", precisó.
Además, el especialista también remarcó que "existe una fuerte migración de la televisión o los monitores a las pantallas planas de plasma; de las videocaseteras al DVD, y de los equipos de audio al MP3. Y todo lo viejo, pasa rápidamente a ser chatarra".


