Un hombre invadió una fiesta familiar de fin de año cerca de la ciudad brasileña San Pablo para matar a 12 personas, entre ellas su ex esposa, su hijo y varios parientes, antes de quitarse la vida, informó la policía este domingo.

Un hombre invadió una fiesta familiar de fin de año cerca de la ciudad brasileña San Pablo para matar a 12 personas, entre ellas su ex esposa, su hijo y varios parientes, antes de quitarse la vida, informó la policía este domingo.
El crimen ocurrió poco antes de la medianoche en un barrio de la zona norte de la ciudad de Campinas, a 100 kilómetros de San Pablo.
Las 12 personas asesinadas eran de la misma familia y festejaban el Año Nuevo en su casa cuando fueron sorprendidas a balazos por el atacante. "El autor de los disparos, Sidnei Ramis de Araujo, de 46 años, se mató. Su ex mujer, de 41, y su hijo de ocho están entre las víctimas fatales", confirmó a la AFP un funcionario de la Secretaría de Seguridad del Estado de San Pablo.
Araujo llegó al lugar en un automóvil y entró a la casa saltando un muro, cargando consigo una pistola calibre 9 milímetros, algunas municiones, una navaja y "diez artefactos aparentemente explosivos", según consta en la denuncia policial.
Entre los familiares que participaban de la celebración, otros tres resultaron heridos y cuatro no fueron alcanzados por los disparos.
"Un testigo dijo que al principio pensó que se trataba de fuegos artificiales, pero percibió que algo malo estaba pasando cuando vio a un tío caer al suelo. Corrió para el baño y desde allí llamó a la policía", añade el reporte.
Al menos uno de los heridos escapó corriendo a la casa de un vecino. El vecino, Christiano Machado, dijo que escuchó los disparos poco antes de la medianoche pero creyó que eran fuegos artificiales. "Cuando abrimos la puerta para ir a la calle para ver los fuegos artificiales, las celebraciones, un herido entró en nuestro patio pidiendo ayuda", dijo en un video publicado en el portal de noticias G1.
"Además del automóvil, fueron confiscados un celular y un grabador de audio en poder del atacante", informó la policía.
El portal de noticias G1 publicó que hallaron una grabación en la que Araujo se disculpa "por algo que iba a suceder", sin mencionar específicamente lo que ocurrió después, y profiere frases de "indignación" contra su ex mujer y su hijo.
La policía no confirmó estas informaciones.
Violencia contra las mujeres
La violencia contra las mujeres es un problema habitual en Brasil. En mayo, imágenes y videos compartidos en las redes sociales pusieron de manifiesto la aparente violación grupal de una joven de 16 años, un caso que sacudió a Brasil y trajo promesas del gobierno de que se haría más para frenar ese tipo de violencia, pero los ataques impactantes han continuado.
En octubre, una mujer de 34 años denunció haber sido violada en un bar en las afueras de Río de Janeiro y un hombre fue captado en un video de seguridad golpeando brutalmente a una mujer, también en un bar.
En 2015, el gobierno endureció las penas para casos de homicidio de mujeres o niñas en los que el género jugó un papel. En ese momento, las autoridades explicaron que 15 mujeres eran asesinadas diariamente en el país, a menudo víctimas de violencia doméstica.
El tiroteo culminó un año en el que la violencia en Brasil estuvo en el centro de atención, ya que fue sede de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Gran parte de la violencia ocurre entre bandas de narcotraficantes o bien entre esas pandillas y la policía en los tugurios de las principales ciudades de Brasil. Civiles y turistas han acabado atrapados ocasionalmente en esa violencia, a menudo cuando toman un giro equivocado y accidentalmente llegan a un vecindario peligroso. La semana pasada, el embajador griego fue asesinado. Los investigadores creen que un policía que estaba teniendo un amorío con la esposa del diplomático realizó el homicidio en acuerdo con ella.
Por su parte, el presidente de Brasil, Michel Temer, lamentó "profundamente" lo ocurrido y manifestó en Twitter su pesar a las familias.
"Que 2017 sea un año de mayor paz", expresó el mandatario.
Según el Foro Brasileño de Seguridad Pública, la violencia en Brasil entre 2011 y 2015 ha provocado más muertes que la guerra en Siria.
En esos cuatro años, en el país sudamericano hubo 278.839 asesinatos, en tanto que el conflicto bélico en Siria dejó 256.124 muertos, precisó el Anuario Brasileño de Seguridad Pública, publicado en octubre por esa ONG. La tasa de homicidios en 2015 fue de 28,6 por cada 100 mil habitantes, algo menos que los 28,9 de 2014, pero muchos más que el límite de 10 por cada 100 mil que la ONU considera como violencia endémica.



