Chicago- Investigadores estadounidenses parecen haber encontrado un
tratamiento para la obesidad que destraba la promesa de la leptina, una hormona supresora del
apetito que en el pasado se promovió como una respuesta a la batalla contra la enfermedad.
El problema con la leptina es que pierde su potencial en las personas obesas.
Pero un equipo de la Escuela de Medicina de Harvard habría encontrado una forma de solucionar el
problema, según reportaron los investigadores.
El equipo dijo que ratones con sobrepeso tratados con dos medicamentos ya
aprobados para el uso en humanos superaron la resistencia a la leptina, lo cual vuelve a generar
esperanzas para un tratamiento de la obesidad con leptina.
“Estamos muy ansiosos por ver qué ocurre en humanos”, dijo el doctor
Umut Ozcan del Hospital de Niños de Boston y la Escuela de Medicina de Harvard, cuyo estudio
apareció en la revista Cell Metabolism.
“Si funciona, éste puede ser un tratamiento para la obesidad”, dijo
Ozcan en una entrevista telefónica.
El descubrimiento de la leptina en 1995 generó expectativas, ya que se la
consideró un tónico para bajar de peso de forma natural. Ratones obesos que carecían de leptina
perdieron peso por tomarla, pero en humanos obesos, la hormona sólo trajo resultados
temporales.
Ozcan dijo que la mayoría de las personas obesas desarrollan resistencia a la
leptina, por la cual el cerebro deja de responder al mensaje que manda la hormona para dejar de
comer.
Su equipo descubrió que las células cerebrales de ratones obesos habían
aumentado la actividad en el retículo endoplasmático (ER, por su sigla en inglés), una estructura
dentro de las células donde se sintetizan las proteínas.
Cuando hay un caso de obesidad, esta estructura se llena demasiado y deja de
funcionar correctamente, comenzando a bloquear las señales químicas entrantes.
Después de demostrar que esta hiperactividad bloquea la respuesta a la leptina,
el equipo de Ozcam intentó volver a sensibilizar al cerebro para que reaccione al estímulo de la
leptina y se reduzca la actividad del ER.
“La reducción de la actividad del ER hace a los ratones más sensibles a la
leptina, lo cual genera nuevas esperanzas para el tratamiento de la obesidad”, señaló
Ozcan.
El próximo paso será probar el medicamento en humanos. “Tenemos esperanzas
de que funcione”, agregó.
La obesidad es un creciente problema global, con un estimado de 1.800 millones
de personas con sobrepeso u obesas en el 2007. (Reuters)