Un músico argentino de 36 años radicado en México murió en la capital azteca con síntomas de gripe porcina, que en pocas horas terminó con su vida, confirmaron allí sus familiares.

Un músico argentino de 36 años radicado en México murió en la capital azteca con síntomas de gripe porcina, que en pocas horas terminó con su vida, confirmaron allí sus familiares.
El músico fue identificado como Horacio Adrián Marano, nacido en la localidad bonaerense de Bragado, padre de dos hijas y radicado en México con su esposa desde hace ocho años.
Casado con Norma Hernández, con quien tuvo dos niñas, Jennifer y Angelina, Marano había nacido el 19 de julio de 1972 y tenía cuatro hermanos residentes en la ciudad de Bragado.
Comenzó a sentir síntomas de gripe durante la Semana Santa. Su esposa relató ayer a Radio 10 que el Viernes Santo su marido "amaneció con dolor de cabeza, fiebre y dolor de garganta, y al día siguiente estaba igual y la temperatura no cedía". La mujer comentó que "el lunes el médico le dio un antibiótico y algo para bajar la fiebre, pero no mejoraba".
Se acostó sin cenar. La situación siguió igual en los siguientes días, hasta que el jueves último Marano se acostó antes de la hora de la cena porque se sentía cansado, según publicó Minutouno.com. "Al día siguiente teníamos turno para hacerle nuevos análisis y cuando fui a llamarlo no se despertaba. A la media hora le llevé el desayuno a la cama y no se despertaba, y cuando lo hizo tenía muchas dificultades para respirar por lo que llamé a la ambulancia", relató Norma.
Una vez en la ambulancia le aplicaron oxígeno y reaccionó, pero en el hospital se descompensó y debieron ponerle un respirador.
"Hasta el día de hoy los médicos no me dan el diagnóstico, sus pulmones dejaron de funcionar de un momento a otro", dijo la mujer.
Por su parte, Darío Marano, uno de los hermanos de la víctima, señaló que "sus pulmones dejaron de funcionar mientras dormía".
De acuerdo con el relato de Darío, su cuñada y una de sus sobrinas "habían padecido una gripe común pero salieron adelante, mientras que Horacio siguió con una tos engorrosa y se sentía un poco fatigado".
A Darío le llamó la atención que a su cuñada le hayan hecho tantas preguntas acerca de "si habían estado en algún otro país, si habían estado con gente", interrogatorio que por entonces no tenía mucho sentido para él, pero que después comprendió y relacionó con la gripe porcina.
"Tuvo un segundo paro y después un tercero, tipo 23, que no soportó", recordó.
"Un primo nuestro que es médico, de Bragado, se comunicó con el doctor que lo atendió a mi hermano, quien le dijo que era «más de lo mismo», porque son cepas que se van mutando. Es la aviar o la porcina".



