Silicon Valley está perdiendo su atractivo. La pandemia y el trabajo a distancia que impuso, pero sobre todo los altísimos impuestos y el costo de la vida de California están provocando la salida de algunos de los principales empresarios de la industria tecnológica y de sus empresas, todos con dirección a Texas. Son los casos del dueño de Tesla, Elon Musk, y del fundador de Oracle, Larry Ellison. Los dos se radicaron en Texas. Y detrás de ellos se van sus gigantescas empresas, algo que es una mala noticia para California y una excelente para Texas. La alta presión fiscal de California es la explicación principal del éxodo.
Muchas compañías están haciendo las valijas, incluyendo a Oracle y Hewlett Packard Enterprise, y se dirigen al Este, hacia Texas. Los expertos advierten que las empresas están dando el salto para obtener políticas fiscales mucho más favorables.
Elon Musk, después de una pelea surgida por las limitaciones municipales impuestas a su fábrica de la zona de San Francisco por la pandemia, ha dejado California para irse a Texas: en Austin pronto se levantará una nueva planta de autos Tesla, la primera en los Estados Unidos fuera de California, y en Boca Chica, también en Texas, ya tiene una base su otro gigante, el grupo de exploración espacial SpaceX.
Joe Lonsdale, cofundador de la empresa de análisis de datos Palantir, también tiene su sede en la capital de Texas. Fundada en 1977 en Silicon Valley, Oracle también se ha trasladado recientemente a Texas, mientras que su fundador, Larry Ellison, hace "teletrabajo de lujo" desde la isla hawaiana de Lanai, que compró hace ocho años.
También Hewlett Packard Enterprise (HPE), una extensión de la histórica compañía Hewlett-Packard con sede en California, se está trasladando a Houston. Mientras que las compañías de Internet Brex, Dropbox y Splunk permanecen en el centro tecnológico, sus respectivos jefes han dejado el área de San Francisco.
El caso Elon Musk
Un informe de la agencia Bloomberg detalla el caso más emblemático, el de Elon Musk y sus empresas. Musk se ha mudado a Texas para centrarse en las dos grandes prioridades para sus empresas: la nueva nave espacial de SpaceX y la nueva "Gigafactory" de Tesla, actualmente en construcción en Austin.
Detrás de la decisión hay enormes implicaciones fiscales para Musk, que recientemente se convirtió en la segunda persona más rica del mundo. Texas no tiene impuesto sobre la renta personal, mientras que California impone algunos de los mayores gravámenes sobre la renta personal de EEUU. "Me he mudado a Texas", le dijo Musk al diario Wall Street Journal. Musk no especificó dónde vivirá ni si se había comprado una casa.
Musk, de 49 años, ha vivido en el área de Los Angeles durante dos décadas. Es el director ejecutivo de SpaceX, con sede en la cercana Hawthorne, y de Tesla, que tiene su sede en Palo Alto y su fábrica principal "al otro lado" de la bahía de San Francisco, en Fremont.
Musk criticó a California en la entrevista, diciendo que el Estado se había vuelto complaciente "con su estatus de gigante económico" y menos atractivo para él y sus empresas. "Si un equipo ha estado ganando durante demasiado tiempo, tiende a ser complaciente, un poco con derecho, y entonces ya no gana el campeonato", comentó. "California ha estado ganando durante mucho tiempo. Y creo que lo dan un poco por sentado". Musk también trasladó su fundación personal a Texas desde California.
El área de la bahía de San Francisco, donde se encuentran las casas centrales de algunas de las mayores compañías de tecnología del mundo, ha sido golpeada por la pandemia. Muchos empleados se han visto obligados a trabajar desde casa y muchos, como le ocurre a Google, no quieren volver a las oficinas del gigante de Internet. Por más que Google se hizo famosa en todo el mundo por la calidez de sus oficinas, los empleados prefieren el "home office" o "smart working", como llaman en EEUU al teletrabajo.
"Silicon Valley, o el área de la bahía de San Francisco, tiene demasiada influencia en el mundo, en mi opinión", dijo Musk. "El área de la bahía tiene una influencia mayor que la del mundo", exageró.
SpaceX prueba motores de cohetes en McGregor, Texas, y está construyendo su enorme nave espacial en Boca Chica, Texas. Tesla está expandiendo sus operaciones globales con una fábrica en Shangai que abrió el año pasado y otra que se está construyendo en Berlín. Musk, que siempre ha tenido una gran movilidad, suele hacer transbordos entre las ciudades de California, Austin y Boca Chica, Texas, en su jet privado Gulfstream G650, junto con frecuentes viajes internacionales a Berlín y China.
A medida que las acciones de Tesla se han disparado este año, la riqueza personal de Musk aumentó a más de 155.000 millones de dólares, convirtiéndolo en la segunda persona más rica del mundo después de Jeff Bezos, el dueño y creador de Amazon.
La larga relación de Musk con California se deterioró durante la primera ola de Covid-19. Cuando las órdenes de cierre del condado de Alameda detuvieron la producción en la planta de Tesla en Fremont, Musk desafió a los funcionarios locales cerrando tarde y reabriendo temprano. Demandó al condado y amenazó con trasladar la sede de Tesla a Texas o Nevada. Pero es probable que la relación de Musk con California perdure. Miles de sus empleados trabajan en el "Estado del Sol". También tiene cinco hijos adolescentes con su ex-mujer Justine, y tienen la custodia compartida. Pero el punto es otro: que California ya no es tan atractiva como hace 20 o 30 años y que Texas, pese a no tener el "sex appeal" del Estado de la Costa Oeste, es un mejor destino para un empresario de la nueva economía.