El peluquero Roberto Giordano desde hace un tiempo convive con los problemas judiciales. Porque desde 2013 comenzaron sus complicaciones tras ser investigado por evasión. Y ahora, a los 75 años y radicado en Uruguay, será otra vez juzgado por insolvencia fraudulenta, y en caso de que sea encontrado culpable deberá cumplir una pena de entre 2 y 6 años de prisión.
Quien fuera el peluquero de los famosos quedó al descubierto tras ser imputado por no pagar impuestos y emitir facturas apócrifas, pero lejos de corregir su comportamiento como empresario ahora tendrá que compadecer por una investigación sobre un conjunto de empresas con las que Giordano habría ejecutado su insolvencia fraudulenta.
El periodista Paulo Kablan contó en Flor de equipo (Telefe): “Giordano tiene antecedentes penales por evasión, por no pagar impuestos, por facturas truchas. Ahora un juez penal en lo económico descubrió un entramado de empresas que se habrían conformado para lograr insolvencia fraudulenta. Es decir, poner todo a nombre de otros para no pagar. Va a ir a juicio. La pena es de 2 a 6 años y es excarcelable, pero si tiene antecedentes penales puede ir preso”.
“A partir de aquella causa de evasión comenzaron a llegarle reclamos y juicios laborales. Todo terminaba en sociedades que no eran de él, donde él figuraba como empleado. Puso a empleados y familiares como testaferros para no pagar. Hay empresas, departamentos en Avenida Libertador, autos, locales, entre otros bienes”, enumeró el periodista que se especializa en temas policiales.
“Empezaron a descubrir que en casi todas esas sociedades aparecen titulares que no tenían bienes hasta el momento y muchos habían sido empleados de Roberto. En las sombras aparecía él”, agregó.
No obstante, el abogado que tiene a su cargo la defensa de Giordano, Diego Carbone, dijo que su cliente está a derecho en las dos causas en trámite. “Roberto estuvo bastante mal de salud, más todo el tema del Covid, está retirado de su tarea habitual de peluquero y de sus trabajos mediáticos, está radicado en Uruguay”, expresó.
Respecto a la causa judicial, explicó: “Jurídicamente está a derecho en las dos causas que tiene en trámite. Lo que se está imputando acá es que él se desprendió de bienes para no pagar deudas que se están discutiendo. A él le imputan haber vendido algunos inmuebles para sustraerse al pago de acreedores. Hay dos tipos de acreedores: sindicatos y empleados, que es una causa que ya estaba elevada a juicio, y por otro lado, la Afip”.
“Giordano quebró en 2009, su cesación de pago de deudas fue en el 2007. A partir de que quiebra se empieza con una investigación judicial y descubren que en el año 1993 (cuando empezó a crecer patrimonialmente) tenía una serie de inmuebles. Como protección patrimonial armó una sociedad y colocó los inmuebles a nombre de esa sociedad. Es un mecanismo legal de protección de sus activos. La justicia dice que eso es una insolvencia pero él todavía no tenía deudas”, lanzó en defensa de su cliente.