Desde hace varios días, vecinos, curiosos y los ocupantes de una
casa supuestamente "embrujada" ubicada en la localidad sanjuanina de Chimbas, a 6 km de la
capital provincial, intentan alejar los malos espíritus con cadenas de oración y buscan explicación
a los extraños fenómenos que vienen sucediendo.
En los últimos días numerosos curiosos se acercaron hasta la finca, ubicada en
Domador al 300 de la Villa Obrera de Chimbas, para observar la misteriosa vivienda. Grupos
católicos y evangélicos llevan a cabo cadenas de oraciones para expulsar los malos espíritus de la
"casa embrujada", según publicó el diario El Día de La Plata.
"Vino una vecina y roció todas las habitaciones con agua bendita y nos pidió que
rezáramos mucho. Le pido a Dios que nos ayude a salir de todo esto porque no tenemos explicación de
lo que pasa", remarcó Sara González de García, la dueña de casa.
Es que la comunidad se encuentra convulsionada luego de que la familia González
de García denunció distintos hechos "extraños" en la casa, como varios incendios sin causa
aparente.
El primer episodio sucedió el domingo a la noche, cuando los integrantes de esta
familia -el matrimonio, sus dos hijos, y tres chicos (nietos)-, estaban cenando en el comedor de la
casa de la mencionada localidad del centro-sur de la provincia de San Juan.
Ese día la familia escuchó ruidos raros en una de las habitaciones y minutos
después comenzó a salir humo por debajo de la puerta.
La policía sostuvo que las primeras pericias realizadas por los bomberos no
permitieron determinar las causas que originaron el fuego. Por esa razón, y a partir de otros
episodios que avalarían su teoría, los miembros de la familia propietaria hablaron de una "casa
encantada" y pidieron su traslado, aunque por el momento, llamaron a un sacerdote para que "bendiga
la vivienda".
Sara González de García contó: "Cuando sacamos uno de los colchones quemados
quedó mojado y al rato volvió a prenderse fuego afuera. No sabemos ni tenemos idea por qué está
pasando esto. No tenemos explicación. No creemos en las brujas, pero que las hay las hay".
Luego de ese episodio su marido decidió que tanto ella como sus tres nietos
durmieran en la casa de una vecina. Mientras tanto, él y sus dos hijos se quedaron en la
casa.
La noche siguiente volvieron las asombrosas llamas: esta vez ardieron dos
guardapolvos y una camisa que reposaban sobre el elástico de una cama. "Se quemaron así de la nada
como las otra veces", recordó Daniel, uno de los hijos.
Lo cierto es que aún restan las pericias finales del Departamento de Bomberos
local para intentar desentrañar qué originó el fuego y dilucidar si los hechos fueron fortuitos o
intencionales. "Hasta ahora no hay una explicación lógica. Por eso esperamos la llegada de un
perito", reveló una fuente consultada. (Fuente: DERF, diario El Día de La Plata)