"Son memorias" no es un libro de historia ni una autobiografía intelectual: son recuerdos hilvanados con impresiones personales de la sociedad argentina entre 1920 y 1955.

"Son memorias" no es un libro de historia ni una autobiografía intelectual: son recuerdos hilvanados con impresiones personales de la sociedad argentina entre 1920 y 1955.
Así, mudanzas, paseos, cenas, viajes, modos de sociabilidad que hacían a la trama de la vida familiar conviven con los acontecimientos más relevantes de la historia argentina, como la revolución del 30, la política universitaria y el ascenso y caída del primer peronismo.
Lo que sigue es un fragmento de "Son memorias" adelantado por la revista cultural ADN.
"Los acontecimientos del 16 de junio, en los que la autoridad del Presidente sólo había sobrevivido gracias a la acción del ejército, revelaron que éste se había constituido ya en el árbitro de la crisis. Muy pronto se hizo también claro que lo había comprendido así y se disponía a desempeñar ese papel una vez que decidiera cuál iba a ser su veredicto, y desde ese momento, aunque sin advertirlo del todo, comenzamos a echar sobre el régimen una mirada casi póstuma, que invitaba entre otras cosas a formular la pregunta acerca de qué vendría después, a la que tornaba más inquietante la reciente irrupción en el arco opositor de la derecha católico-nacionalista, que por décadas había venido cultivando sus vínculos con el ejército, y era vista por el episcopado, que sin duda estaba destinado a ganar en influencia luego de un eventual derrumbe del régimen, con menos recelos que su rival dentro de las filas del catolicismo político. Por su parte, quienes despertaban esa inquietud no ahorraban gestos tranquilizadores, que partían hacia los rincones más impensados; así una hasta entonces silenciosa empleada administrativa de la editorial Quillet, que se reveló entonces fervorosa militante de Acción Católica, comenzó a ofrecer a quien quisiera oírla entrevistas con el doctor Mario Amadeo, cuyas nuevas opiniones en materia política aseguraba que nos iban a sorprender muy agradablemente".

