El arzobispo de Rosario, monseñor José Luis Mollaghan, se refirió a las repercusiones sobre el viaje del Papa Francisco a Brasil a la Jornada Mundial de la Juventud.

El arzobispo de Rosario, monseñor José Luis Mollaghan, se refirió a las repercusiones sobre el viaje del Papa Francisco a Brasil a la Jornada Mundial de la Juventud.
"Los jóvenes marcan un camino de esperanza, ya que todo lo que han vivido y el mensaje, que ya son un presente para ellos, marcará mucho de su propia existencia", dijo el arzobispo respecto de la multitudinaria convocatoria del Papa argentino en Río de Janeiro.
En diálogo con "El primero de la mañana" de La Ocho señaló que "se nota el entusiasmo en mucha gente por el hecho de que el Papa sea argentino. Sobre todo que muchos lo han conocido ya que vinó acá en el 2009 al congreso de doctrina social que se hizo en El Círculo, la gente se siente encariñada por la cercanía, y también está el contenido de su mensaje".
Respecto de ese mensaje, Mollaghan indicó que es "buscar la importancia trascendente de Dios y del prójimo. Acostumbrarnos a esta pastoral urbana, los nuevos lenguajes, las transformaciones socioeconómicas del milenio que vivimos, la realidad de los marginados de esta cultura del descarte y el desarrollo de este lenguaje es un punto de inflexión, como si se tomara un aire nuevo ante una realidad muy compleja".
Al ser consultado sobre el tema del avance de las drogas en la ciudad, el prelado sostuvo que "de tanto hablar en los medios hay una preocupación, habrá que seguir trabajando para que este problema de la droga y la marginalidad puedan recuperarse con campañas y todo tipo de ayuda", concluyó.
Por último, Mollaghan pidió: "Esperemos que la presencia de Francisco sea para los jóvenes un motivo de entusiasmo y esperanza".

Por Ricardo Terán