El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su par ruso Vladimir Putin abordaron hoy por teléfono las sanciones de Estados Unidos a empresas rusas y la caída de un avión de Malaysia Airlines al este de Ucrania, informó la Casa Blanca.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su par ruso Vladimir Putin abordaron hoy por teléfono las sanciones de Estados Unidos a empresas rusas y la caída de un avión de Malaysia Airlines al este de Ucrania, informó la Casa Blanca.
El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, señaló que el objetivo principal de la llamada, realizada “a petición de Moscú”, era hablar de las sanciones impuestas ayer por la administración Obama a las empresas rusas por la crisis en Ucrania.
No obstante, los mandatarios se refirieron al final de su conversación teléfonica a la caída del avión de Malaysia Airlines, con 295 personas, a bordo cuando volaba este jueves cerca de la frontera entre Ucrania y Rusia, precisó la Casa Blanca.
Según Earnest, Obama subrayó en la conversación que Estados Unidos se compromete a que la integridad territorial de los países sea respetada. También advirtió al presidente ruso que Washington y Bruselas están dispuestos a aumentar las sanciones si Rusia “no respeta estas normas básicas”.
Obama instó a Putin a “tomar pasos concretos para desescalar la situación”, precisó la Casa Blanca a través de un comunicado.
En este sentido, instó a “presionar a los separatistas (rusos) para que acepten un alto el fuego, apoyen un mapa de ruta para las negociaciones, detengan la circulación de combatientes y armas a Ucrania, logren la liberación de todos los rehenes detenidos por los separatistas y establezcan un mecanismo efectivo de monitoreo de la frontera por parte de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE)”.
Obama y Putin coincidieron en señalar la necesidad de llegar “a una resolución pacífica de la crisis en Ucrania a través de medios diplomáticos”. Estados Unidos impuso ayer sanciones contra grandes bancos rusos así como contra empresas de energía y armamento, limitando el acceso de estas empresas la mercado de capitales de Estados Unidos. Entre las empresas afectadas figuran el gigante petrolero Rosneft y el banco Gazprom de la gasista pública del mismo nombre.


