Mariano Caprarola, panelista del programa “La jaula de la moda” por el canal Magazine, murió a los 49 años. Si bien aún no se hicieron públicas las causas de su fallecimiento, había contado que lidiaba con complicaciones de salud luego de someterse a un procedimiento estético con Aníbal Lotocki, en 2010. Al igual que Silvina Luna, en los últimos años desarrolló una insuficiencia renal que le exigía someterse a sesiones de diálisis.
Ángel de Brito dio a conocer la noticia a través de su cuenta de Twitter y señaló que Caprarola estaba internado haciéndose los controles de rutina por la calcificación renal. “Otra víctima más”, sumó. “Hace muchos años que se internaba por este problema, más la sustancia que intentaba sacarse del cuerpo”, agregó.
Sobre el desencadenante de su muerte, el periodista detalló: “Caprarola murió de un shock hemorrágico que desencadenó en paro cardiaco”.
Según trascendió, el asesor de moda se había internado el lunes para someterse a una cirugía para extirpar unos cálculos renales y se descompensó durante la intervención. “Estaba muy debilitado emocionalmente y también en su organismo, muere porque se desestabilizó; en general todos sus órganos estaban deteriorados”, señaló la periodista y amiga Sandra Borghi.
La información causó conmoción en el mundo del espectáculo. Luciana Salazar mantenía un vínculo cercano con Caprarola y publicó un sentido pésame para su amigo: “Dios mío, qué horror, otra víctima de Lotocki. No lo puedo creer”, escribió con tristeza.
En julio de este año, tras las complicaciones de salud que sufrió Silvina Luna, Caprarola habló de su mala experiencia y las consecuencias que venía padeciendo a lo largo de los años fruto de la cirugía que le había realizado Lotocki.
En diálogo con “Socios del espectáculo” (eltrece), lamentó su decisión de operarse, pero hizo hincapié en la confianza que había depositado en el médico y la profunda decepción que le causó el desenlace de su situación: “Hice algo por estúpido, por no pensar las consecuencias; pero nunca pensás que un amigo te va a traicionar como me traicionó, que te va a inyectar muerte. No lo puedo nombrar. Cuando lo nombro me provoca un dolor en el alma tan grande... Fui garante de la clínica que tenía en Belgrano, imaginate el grado de confianza que tenía” en el cirujano, dijo.