El sacerdote “villero” Basilicio Britez, conocido como “el padre Bachi” por su trabajo pastoral en barrios de emergencia del partido bonaerense de La Matanza, falleció tras pasar tres meses internado afectado por coronavirus.
El sacerdote “villero” Basilicio Britez, conocido como “el padre Bachi” por su trabajo pastoral en barrios de emergencia del partido bonaerense de La Matanza, falleció tras pasar tres meses internado afectado por coronavirus.
Así lo informó el obispo de San Justo, Eduardo García, al señalar que “con mucho dolor” comunicaba el fallecimiento “del querido padre Bachi”, quien se encontraba internado desde el 21 junio.
Párroco de la iglesia San Roque González, en San Justo, el padre Britez dio una dura pelea contra el coronavirus. El Papa Francisco se interiorizó por la evolución de su salud, y lo llamó en más de una oportunidad. La última llamada fue hace unos días, cuando se comunicó con la religiosa a cargo de la clínica de Caballito, la monja Catalina Osella, para conocer el estado de salud. En un video Francisco definió a “Bachi” como “el pionero de Villa Palito”.
El jefe de Gabinete de ministros, Santiago Cafiero, lamentó la muerte del sacerdote y señaló por Twitter que sentía “enorme tristeza por el fallecimiento del Padre Bachi, quien luchó incansablemente por la dignidad de los y las humildes”.
Existen fotos del presidente Alberto Fernández junto a “Bachi”, el padre “Pepe” Di Paola y otros sacerdotes.
La vicepresidenta Cristina Fernández recordó al sacerdote al publicar en su cuenta de Twitter una foto del religioso junto al expresidente Néstor Kirchner, cuando se urbanizó la villa Palito de La Matanza. “En la foto lo está recibiendo a Néstor en Villa Palito, cuando anunció su urbanización en 2004. Por favor, cuidense mucho. Por ustedes, por sus seres queridos y por el prójimo también”, señaló la exmandataria.
De 52 años, el sacerdote había nacido en Villarrica, Paraguay, y tenía tres años cuando llegó con su familia a la Argentina. Su padre era zapatero y su madre, empleada doméstica. Ordenado en 1997, fue siempre devoto de la Virgen de Caacupé, patrona del Paraguay.


