Durante años, el sitio web Pornhub publicó videos pornográficos en los que aparecían mujeres que fueron obligadas a realizar actos sexuales ante la cámara o que no dieron su consentimiento para que fuesen publicados. Lo reconoció la propietaria del sitio web en un acuerdo con fiscales federales de Nueva York. La empresa debe pagar una multa y compensar a las víctimas, y además deberá someterse a una supervisión de las autoridades durante al menos tres años.
Aylo, la empresa matriz de Pornhub, pagará una multa de 1,8 millones de dólares y compensará a las víctimas de tráfico sexual como parte del acuerdo. La compañía se declaró “inocente” del cargo de participar en transacciones monetarias ilegales que involucraban ganancias del tráfico sexual, aunque reconoció que el material ilegal fue publicado en su sitio.
El acuerdo judicial estipula la designación de un monitor independiente durante tres años, encargado de evaluar los protocolos de Aylo para la detección y gestión de contenidos ilegales.
“Tenemos la esperanza de que esta resolución, que incluye pagos a las mujeres cuyas imágenes fueron publicadas y un seguimiento independiente, traiga alguna compensación para los afectados”, dijo Breon Peace, fiscal federal de Nueva York. Después de ese período de supervisión, los cargos contra la empresa se retirarán, siempre que cumpla con los términos establecidos.
La fiscalía afirmó que entre 2017 y 2020, Pornhub recibió ingresos de la productora porno GirlsDoPorn y de anunciantes, sabiendo o debiendo saber que esos fondos provenían de operaciones de tráfico sexual.
El fiscal federal no acusó a Aylo de violar ninguna ley federal sobre tráfico sexual, pero dijo que la compañía debería haber sabido que estaba haciendo negocios con un grupo que se dedicaba al tráfico sexual.
Aylo sabía que incluía videos de mujeres que no dieron su consentimiento para que el contenido se publicara en línea, según la admisión de la empresa y los documentos judiciales, asegura The New York Times. En 2016, Aylo comenzó a recibir solicitudes de eliminación de mujeres que aparecían en los videos, diciéndole que les habían mentido. Aylo se enteró de una demanda federal contra la productora en 2017. Pero continuó publicando sus videos hasta 2019, y de manera indirecta, hasta 2020.
Aylo no cumplió con todas las solicitudes de eliminación, ni intentó verificar si las mujeres dieron su consentimiento para que los videos se publicaran en Internet, aseguran los fiscales. Incluso después de que Aylo retirara los videos de Pornhub en 2019, otros usuarios volvieron a publicar algunos de los mismos videos y permanecieron en línea.
En un comunicado, Aylo, que está bajo una nueva dirección desde que ocurrieron los graves episodios, dijo que “lamenta profundamente” que Pornhub alojara el contenido ilegal. “Nos preocupó saber que una productora utilizó medios delictivos para producir su contenido y presentó documentación de consentimiento que ahora sabemos que se obtuvo mediante fraude y coerción”, dijo la compañía en un comunicado. “Debemos estar atentos para detener a quienes buscan utilizar nuestras plataformas ilegalmente y responder a amenazas y desafíos en constante cambio”.
El fiscal Breon Peace dice que el acuerdo responsabiliza a “la empresa matriz de Pornhub por su papel en el alojamiento de videos”.
El FBI también afirma que la empresa debería haber actuado más rápidamente para eliminar los videos. “Motivado por las ganancias, Aylo Holdings se enriqueció conscientemente al hacer la vista gorda ante las preocupaciones de las víctimas que comunicaron a la compañía que habían sido engañadas y coaccionadas para participar en actividades sexuales ilícitas”, dijo el subdirector a cargo del FBI, James Smith.