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Matías Alé fue trasladado dos veces en un día y hay conjeturas por su brote

El actor fue retirado y llevado de vuelta a una clínica psiquiátrica. Su crisis mental despertó distintas hipótesis entre los allegados. Se despertó y pidió por su mujer. Y ella fue y lo tomó de la mano.

Jueves 05 de Noviembre de 2015

El actor Matías Alé fue retornado ayer a la tarde a la clínica psiquiátrica Avril de Capital Federal, luego de haber sido trasladado por la mañana al sanatorio Otamendi por un cuadro febril, donde estuvo internado en terapia intensiva unas 10 horas. En la clínica Avril terminarán de hacerle los estudios que arrojen un diagnóstico y se supone que seguirá un tratamiento psiquiátrico.

Ante versiones de que el actor había vuelto a sufrir ayer un nuevo brote psicótico, luego del protagonizado el martes, su abogado y también amigo, Guillermo Pelozatto, lo negó rotundamente.

"Se despertó y pidió por su mujer. Y ella fue y lo tomó de la mano", relató Pelozatto, quien afirmó que el traslado al sanatorio Otamendi se debió a que levantó mucha fiebre supuestamente por los antibióticos.

Alé fue transportado en las dos ocasiones en ambulancia y recostado en una camilla, y siempre acompañado por su esposa, María del Mar Cuello de Molar.

Muchas especulaciones se tejieron ayer en torno a las razones del brote psicótico experimentado el martes por el actor, que motivaron la llegada de la policía a su vivienda, en un hecho que sorprendió al mundo del espectáculo.

El periodista y chimentero Luis Ventura dijo que habría que "buscar por el lado de una secta" para explicar "el cambio que ha tenido Matías en las últimas semanas: cambió de entorno, dejó a su mejor amigo y abandonó a su madre, que no fue al casamiento".

Su entrenador, Pablo Naudeau, manifestó que no descartaba que el actor haya ingerido alguna medicación para bajar de peso, que podría haberle causado el cuadro de desequilibrio mental.

Otra persona que hizo aparición en los medios fue Manuel Acuña, obispo de la iglesia carismática luterana independiente, quien fue presentado como uno de los principales allegados a la pareja. A Acuña se lo había visto en la primera ambulancia que trasladó a Alé desde su casa la madrugada del martes cuando tuvo el ataque.

Acerca del delirio místico y los rezos que profirió Alé a los gritos cuando los policías lo sujetaban, el religioso dijo que "Matías sentía que estaba defendiendo a su mujer y a su suegra de algo. La oración del Padre Nuestro fue una forma de defenderlas".

Acuña opinó que "no hay que demonizarlo todo. Si hay un desborde psicológico no hay una cuestión demoníaca. Cuando una persona se acerca a la iglesia con alguna situación que siente que lo desborda espiritualmente primero pasa a una entrevista con mi psicólogo".

El obispo continuó: "Matías necesita una terapia psicoespirtual. Hay que ver el componente psicológico y el espiritual para ayudarlo. Debe incluirse lo espiritual como parte del tratamiento. El alma no se cura con pastillas".

En tanto, la suegra de Alé, Nancy Moler, afirmó que ni ella ni su hija fueron agredidas por actor. "No me agarró del cuello ni a mí ni a María. Estamos bien las dos, Matías sólo tuvo un brote psicótico", aseguró la mujer.

El episodio se inició el martes a la madrugada cuando la esposa del comediante llamó a la policía para denunciar su comportamiento extraño y violento.

Al llegar al departamento de la pareja, en Eslovenia al 1900, de la zona de Las Cañitas, en Palermo, los policías aseguraron que Alé tomaba por el cuello tanto a su esposa como a su suegra y que también llegó a agredir a los agentes, mientras profería oraciones católicas a los gritos en medio de un aparente "delirio místico".

Finalmente, pudo ser controlado por los policías y llevado esposado a la clínica La Trinidad, donde quedó internado unas horas.

 

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