Las secuelas de la tormenta Agatha castigaban ayer a Centroamérica, después de causar la muerte de 17 personas y unos 24 desaparecidos, aunque las autoridades temían por más decesos en medio de las fuertes lluvias que están desbordando ríos y causando daños en tres países de la región.
Agatha ha dejado al menos 13 muertos en Guatemala, tres en El Salvador y uno en Honduras, mientras los trabajadores de rescate trataban de restaurar caminos y las comunicaciones en sitios alejados de la zona, altamente sensible a los deslaves.
“La tragedia es bastante grande y humanamente es muy dolorosa”, dijo el presidente de Guatemala, Alvaro Colom, al ofrecer ayer un balance durante una rueda de prensa.
“Estamos empezando a ver la punta del iceberg y esperamos llegar a esa Guatemala profunda que definitivamente está muy afectada”, agregó.
Agatha tocó tierra anteayer como la primera tormenta tropical de la temporada 2010 en la frontera entre Guatemala y México, pero por la noche fue degradada a depresión tropical, tras dejar a su paso fuertes lluvias, apagones eléctricos, inundaciones y daños a la infraestructura.
Guatemala ha sido hasta ahora el país más castigado por las precipitaciones con daños severos en las calles y miles de evacuados, pero en los vecinos El Salvador y Honduras los ríos salían de sus cauces.
Según Colom, en Guatemala hay más de 74 mil evacuados, más de 17 mil personas en albergues, al menos 24 desaparecidos y zonas incomunicadas.
Los departamentos más afectados son Sololá, Retalhuleu, Escuintla, Suchitepéquez y Huehuetenango, al oeste de la capital de Guatemala, pero también existe preocupación por municipios cercanos a la ciudad, como Amatitlán y Chinautla.
Algunos de esos departamentos fueron azotados por los huracanes Mitch en 1998 y Stan en 2006, que juntos dejaron más de 800 muertos.






























