La destrucción de los bosques del planeta, principalmente para convertirlos en tierras de cultivo, se ha reducido a lo largo de la pasada década pero continúa teniendo una tasa "alarmante" en muchos países, indicó ayer Naciones Unidas.

La destrucción de los bosques del planeta, principalmente para convertirlos en tierras de cultivo, se ha reducido a lo largo de la pasada década pero continúa teniendo una tasa "alarmante" en muchos países, indicó ayer Naciones Unidas.
Unos 13 millones de hectáreas de bosques han sido reconvertidos para otros usos o se han perdido de forma natural cada año entre 2000 y 2010, mientras en la década del los años 90 esa cifra era de 16 millones de hectáreas anuales.
El informe presentado ayer, que cubre 233 países y áreas planetarias, fue elaborado por la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con sede en Roma.
"Por primera vez somos capaces de mostrar que la tasa de deforestación se ha reducido globalmente como resultado de los esfuerzos colectivos tanto a nivel local como internacional", señaló Eduardo Rojas, de la FAO.
"De todas maneras, la tasa de deforestación es aún demasiado alta y el área de bosques primarios (no manipulados por el hombre) sigue decreciendo, por lo que los países deben intensificar sus esfuerzos para conservarlos", añadió Rojas.
Brasil e Indonesia, que sufrieron grandes pérdidas forestales en los años noventa, han reducido su tasa de destrucción, según la FAO. Además, "ambiciosos" planes de repoblación en China, la India, Estados Unidos y Vietnam, combinados con la extensión natural de los bosques en varias regiones, sumaron siete millones de hectáreas de nuevos bosques cada año.
Menos pérdidas. Los datos de la FAO establecen que la pérdida neta anual se redujo en 5,2 millones de hectáreas por año entre 2000 y 2010, frente a las 8,3 millones de los noventa.
La superficie total de bosques actualmente se sitúa en 4.000 millones de hectáreas, es decir, el 31 por ciento de la superficie total de las zonas de tierra. América del Sur y Africa son las zonas del planeta que sufrieron una mayor destrucción de bosques en 2000-2010, con 4,0 y 3,4 millones de hectáreas respectivamente.
La FAO mostró su preocupación por la conversión de zonas boscosas en tierras cultivables en muchos países. "Una menor deforestación y la creación de nuevos bosques han ayudado a reducir las emisiones de carbono provocadas por la deforestación y la degradación de los bosques", estimó Mette Loyche Wilkie, responsable del organismo de Naciones Unidas. l (DPA)


